lunes, 29 de agosto de 2022
Piedra viva
“Llevas escrita en la piel la memoria de los siglos, fracturas del alma resquebrajada por noches de insomnios glaciares, pero la esperanza rebrota siempre fecundando de vida a la muerte misma.
Cada herida te embellece, cauce por el que fluye el agua de las lágrimas que riegan y fecundan tu fulgor.
¿Qué dedos no te han acariciado aún? ¿Qué sinuosidades tuyas no han sido aún visitadas?
Tu corteza rugosa me hiere la piel desnuda pero mis heridas brillan con iridiscencias nuevas que translucen nuevos conocimientos.
¡Ay! Esa dureza pétrea que esconde un alma de nube ...
El tiempo ha dejado signos escritos en tu cuerpo convertido en doloroso crisol que todo lo transmuta en belleza.
No es tiempo sólo de dolor, también exudas gozo y éxtasis sin palabras.
El tiempo ha labrado complejas sinuosidades en el hermético corazón de tu laberinto.
Y ahí, oculta, aplastada tal vez por el peso de lo vivido ... la ternura, como un brote anhelando siempre germinar.
Tus cicatrices narran tus luchas. Cada una de ellas es un signo de tu victoria. Tus lágrimas han surcado tu alma horadando las durezas en ríos que son canales hacia la libertad.
El dolor oxidado ha pintado tu corazón con tintes que te ennoblecen.
Y a veces, en tu piel dura, fría y cortante, - también distante -, aparece la ternura como un estremecimiento que lo santifica todo.
Piedra, te siento. Poso mis dedos en tu cuerpo denso y palpo el pulso que late en ti.
Roca, roca grande, a ti me abrazo y en ti penetro.
Soy, como tú, mineral vivo recostado bajo el sol.
Soy granito duro o arenisca, arcilla dúctil o guijarro.
Siento tu naturaleza mineral que es también la mía.
Mineral soy, mineral andante, mineral erguido que piensa y siente contigo y en ti. Hablo y es tu voz profunda la que resuena en mi garganta.
Piedra, soy tuyo. Eres tú quien ves a través de mis ojos las colinas azules que se pierden a lo lejos; tú conoces bien el sonido del viento, la humedad de la lluvia y las noches sin luna pues lo sientes con este cuerpo que es tanto tuyo como mío.
Piedra, ¿quién dices que estás muerta? Yo sé que estás viva porque en mi vida misma te siento”.
Dedicado a los que creen tener un corazón de piedra.
Dokusho Villalba
sábado, 16 de julio de 2022
Novena Poesia Vertical - Roberto Juarroz (1925-1995)
"Sacudir el cuerpo como lo haría un animal,
pero quitándose de encima mucho más que el animal:
el polvo que deja el pensamiento,
las rigideces que enrolan a la muerte,
las manchas del amor y de las lluvias sucias
que caen de las cornisas
y también de un cielo turbio, envenenado.
Y quitarse de encima los andrajos del tiempo,
las contraseñas de los cuartos grises,
los moretones de la dicha,
los restos pegajosos del banquete,
las macabras serpentinas del dolor.
Y en un día de calculados estremecimientos
quitarse uno de encima hasta su sombra,
hasta eso que llamamos uno mismo,
hasta esos roces que llamamos los otros.
Y otro día sacudirse de encima
la eternidad desfigurada de la vida,
como si fuera otra capa de polvo"
Novena Poesía Vertical 41 Roberto Juarroz
Roberto Juarroz
Nacido en Cnel. Dorrego, Pcia de Bs.As. Argentina el 5 de Octubre de 1925. Fallecido en 1995
Graduado en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de
Buenos Aires, recibió de esa misma institución una beca y realizó
estudios de perfeccionamiento en La Sorbona, en donde alcanzó más tarde
el cargo de profesor titular. Fue director del Departamento de
Bibliotecología y Documentación de la mencionada facultad, en donde
ejerció la docencia durante treinta años.Recibió, entre otras distinciones, el Gran Premio de Honor de la Fundación Argentina para la Poesía (1984), el premio Esteban Echeverría que concede anualmente la Asociación Gente de Letras de Buenos Aires por la totalidad de una obra (1984), el premio Jean Malrieu de Marsella (1992) y el premio de la Bienal Internacional de Poesía (Lieja, Bélgica, 1992). Su obra ha merecido abundantes estudios críticos y ha sido vertida a una gran cantidad de lenguas.
"Poesía de una abrasada transparencia" -en palabras de Vicente Aleixandre, la obra de Roberto Juarroz ha sido así descrita por Octavio Paz: "Cada poema de Roberto Juarroz es una sorprendente cristalización verbal: el lenguaje reducido a una gota de luz. Un gran poeta de instantes absolutos".
Más tarde, al conocer el primer volumen de la Poesía vertical 1958-1982 (Emecé, Buenos Aires, 1993), Paz añadió: "Sorpresa y confirmación: no, no me equivoqué, no nos equivocamos los pocos que, en esos años, nos dimos cuenta de que oíamos una voz única en la poesía del siglo XX. Más que oír la voz, la vimos. Y vimos una claridad".
Antonio Porchia, el gran maestro italo-argentino autor de Voces, escribe: "Sin misterio, todo sería muy poco, tal vez nada. Y creador del misterio es el poeta, pero el poeta como Roberto Juarroz, uno de los mayores poetas de nuestro tiempo. Es difícil elogiar a quien merece más que elogios. En estos poemas cualquier palabra podría ser la última, hasta la primera. Y sin embargo, lo último sigue".
Dónde está la sombra de un objeto apoyado contra la pared?
Dónde está la imagen de un espejo apoyado contra la noche?
Dónde está la vida de una criatura apoyada contra sí misma?
Dónde está el imperio de un hombre apoyado contra la muerte?
Dónde está la luz de un dios apoyado contra la nada?
Tal vez en esos espacios sin espacio esté lo que buscamos...
Roberto Juarroz La poesía, explosión del ser por debajo del lenguaje, Roberto Juarroz (fragmentos)
Vivo el poema como una explosión del ser por debajo del lenguaje. Descubro aquí cuatro elementos básicos: explosión, ser, lenguaje y debajo. Podríamos acercarnos a ellos diciendo lo anterior de otro modo: el poema es la expansión abrupta de una realidad fundamental que se genera a través de las posibilidades subyacentes de la expresión verbal y no sólo por medio de la su capacidad significativa inmediata. [...]
Me apasiona la fuerte humanidad de una búsqueda de esta clase, su desafío a las normas y los estereotipos, la densidad de nivel donde se gesta la lucha por la expresión, la intensidad del buceo en las zonas más olvidadas, y sin embargo, más vivas de lo real, la simbiosis profunda de todas las proyecciones simbolizadoras, la paradójica complementariedad y hasta sincronicidad de lo espontáneo y lo reflexivo, lo dicho y lo no dicho, la victoria y el fracaso, lo esperado y lo inesperado, lo posible y lo imposible, lo uno y lo otro.
Me subyuga el amor que se funda y sustancia en estos espacios vivos y la libertad radical de ese amor, que ya no hace distingos entre expresarse y comunicarse, entre soledad y compañía, entre ausencia y presencia, entre voz y silencio, entre amar y pensar, entre todo y algo. La palabra transfigurada de un hombre solitario puede recoger allí, por abajo, el gesto misterioso y absurdamente magnífico de la humanidad. La poesía puede entonces proyectar ese gesto y abolir en un acto de amor la distancia entre el hombre y los objetos, entre el hombre y la naturaleza, entre el hombre y el hombre, entre el hombre y la muerte. Más que un vacío, esas distancias son el músculo al que es posible dar vida con el nervio de la visión creadora, con el tatuaje inusitado de la palabra en función y explosión de ser, para mover así el mundo. La realidad está donde queremos que esté, donde somos capaces de engendrar una forma.
En el corazón de mi poesía está la creencia en que el pensamiento es más concreto que todo el resto de la materia del mundo. Por eso, en el corazón de mi poesía hay también un rostro.
Toda vida es sólo un amago, el anuncio o comienzo de un gesto. También la poesía es un amago, pero su ademán permanece, como si fuera algo más. El hombre y su lenguaje empujando implacablemente sus límites, desvestidos de todo cuanto no sea límite, desvistiéndose de aquello que ahora lo es. Suprema afirmación, es también lo más cercano a la suprema negación. La grandeza concreta de la poesía, como la de la vida, consiste en no estar hecha. Un salto siempre más allá, el salto que nos hace posibles.
Desde adentro, toda obra es un fracaso. Pero creo haber buscado algo distinto. Y esa búsqueda, desde adentro o afuera, no es un fracaso.
¿Cómo retroceder?
¿Cómo recuperar nuestro paréntesis?
¿Cómo recobrar el silencio de ser uno
y no tantos o ninguno?
Una vida no alcanza:
se necesita otra
para ir hacia atrás.
No es suficiente que la rosa
florezca hacia delante.
La mano no puede
trazar una línea sobre otra
y hacer coincidir todos los puntos
Pero el azar a veces puede.
Lo mismo ocurre
con la voz y las palabras,
con el rostro y sus gestos,
con la vida y los hombres.
El azar es una mano más segura
Poema 16 - Roberto Juarroz
Un amor más allá del amor,
por encima del rito del vínculo,
más allá del juego siniestro
de la soledad y de la compañía.
Un amor que no necesite regreso,
pero tampoco partida.
Un amor no sometido a los fogonazos de ir y de volver,
de estar despiertos o dormidos,
de llamar o callar.
Un amor para estar juntos
o para no estarlo
pero también para todas las posiciones
intermedias.
Un amor como abrir los ojos,
y quizás también como cerrarlos.
...
Nadie posee nada.
Para poseer algo es preciso desnudarlo,
apoderarse de su centro
y tener un espacio donde protegerlo.
Nadie puede, para poseer una rosa,
desvestirla de sus pétalos
y retener su fragancia.
Las manos del hombre
son siempre manos vacías.
Tal vez nuestro ejercicio fundamental consista
en aprender a amar
y escribir con las manos vacías.
...
Los extremos de la palabra
Buscar una cosa
es siempre encontrar otra.
Así, para hallar algo,
hay que buscar lo que no es.
Buscar al pájaro
para encontrar a la rosa,
buscar el amor para hallar el exilio,
buscar la nada
para descubrir un hombre,
ir hacia atrás
para ir hacia delante.
La clave del camino,
más que en sus bifurcaciones,
su sospechoso comienzo
o su dudoso final,
está en el cáustico humor
de su doble sentido.
Siempre se llega,
pero a otra parte.
Todo pasa.
Pero a la inversa.
...
Cada uno tiene su pedazo de tiempo...
y su pedazo de espacio,
su fragmento de vida
y su fragmento de muerte.
Pero a veces los pedazos se cambian
y alguien vive con la vida de otro
o alguien muere con la muerte de otro.
Casi nadie está hecho
tan sólo con lo propio.
Pero hay muchos que son
nada más que un error:
están hechos con los trozos
totalmente cambiados.
...
El silencio que queda entre dos palabras
no es el mismo silencio que envuelve una cabeza cuando cae,
ni tampoco el que estampa la presencia del árbol
cuando se apaga el incendio vespertino del viento.
Así como cada voz tiene un timbre y una altura,
cada silencio tiene un registro y una profundidad.
El silencio de un hombre es distinto del silencio de otro
y no es lo mismo callar un nombre que callar otro nombre.
Existe un alfabeto del silencio,
pero no nos han enseñado a deletrearlo.
Sin embargo, la lectura del silencio es la única durable,
tal vez más que el lector.
Hay que inventar respiraciones nuevas.
Respiraciones que no sólo consuman el aire,
sino que además lo enriquezcan
y hasta lo liberen
de ciertas combinaciones taciturnas.
Respiraciones que inhalen además
las ondas y los ritmos,
la fragancia secreta del tiempo
y su disolución entre la bruma.
Respiraciones que acompañen
a aquel que las respire.
Respiraciones hacia adentro del sueño,
del amor y la muerte.
Y para eso hay que inventar un nuevo aire,
unos pulmones más fervientes
y un pensamiento que pueda respirarse.
Y si aún faltara algo,
habría que inventar también
otra forma más concreta del hombre.
...
Las distancias no miden lo mismo
de noche y de día.
A veces hay que esperar la noche
para que una distancia se acorte.
A veces hay que esperar el día.
Por otra parte
la oscuridad o la luz
teje de tal manera en ciertos casos
el espacio y sus combinaciones
que los valores se invierten:
lo largo se vuelve corto,
lo corto se vuelve largo.
Y además, hay un hecho:
la noche y el día no llenan igualmente el espacio,
ni siquiera totalmente.
Y no miden lo mismo
las distancias llenas
y las distancias vacías.
Como tampoco miden lo mismo
las distancias entre las cosas grandes
y las distancias entre las cosas pequeñas.
...
No se trata de hablar,
ni tampoco de callar:
se trata de abrir algo
entre la palabra y el silencio.
Quizá cuando transcurra todo,
también la palabra y el silencio,
quede esa zona abierta
como una esperanza hacia atrás.
Y tal vez ese signo invertido
constituya un toque de atención
para este mutismo ilimitado
donde palpablemente nos hundimos.
...
Poesía vertical 24
Darlo todo por perdido.
Allí comienza lo abierto.
Entonces cualquier paso
puede ser el primero.
O cualquier gesto logra
sumar todos los gestos.
Darlo todo por perdido
Dejar que se abran solas
las puertas que faltan.
O mejor:
dejar que no se abran.
...
Todos hablan
de lo que han encontrado en el camino.
Algunos también hablan
de lo que no han encontrado.
Y unos pocos se refieren
a lo que no es posible encontrar.
Pero hay quienes hablan de un encuentro
que surge como una emboscada entre las manos,
como una golondrina que nunca formo parte
de ninguna bandada,
como un gesto secreto que recoge
la compasión que falta en los encuentros.
Todo encuentro se crea
como agua ante la sed.
El resto es un espejismo
que ni siquiera alcanza
para desconcertar al desierto.
Poesía vertical - Roberto Juarroz
jueves, 16 de junio de 2022
Antonio Porchia (Italia 1885- 1968) Poeta Argentino
"Una partícula de polvo es un diamante y un diamante, es una
partícula de polvo, tal como una eternidad es un instante y un instante
es una eternidad."
Sin forma, siempre como el aire...
El sueño que no se alimenta de sueño, desaparece.
Las distancias no hicieron nada, todo está aquí.
La esperanza no es de las flores porque la esperanza es un mañana y las flores no tienen mañana.
Si, te había visto, pero no te había visto así. como te veo ahora, en ninguna parte.
Dónde estabas así como te veo ahora? y cómo te había visto, dónde estás?
Uno es uno con otros, sólo no es nadie.
Toda persona anónima es perfecta.
Lo nada o lo como nada. Lo nada porque me da soledad y lo como nada no me da nada ni soledad.
Sabes tanto de mí y no me comprendes. Saber no es comprender. Podrás saberlo todo y no comprender nada.
Estoy en el ayer, en el hoy y en el mañana, estuve.
Si no vieran solamente lo visible de lo que ven, verían que lo que hago yo de las cosas es lo que hacen las cosas de mí.
Todo es nada, pero después de haberlo sufrido todo.
La noche es un mundo que la misma noche alumbra.
Islas, puentes y alas mis tres vidas separadas, mis tres muertes unidas.
Porque sabes el nombre de lo que busco crees saber lo que busco.
Todas las cosas no iguales son la menor desigualdad.
Cuando la verdad me habla no escucho a la verdad, te escucho a ti.
Ahora el instante luego lo eterno y solo el instante es eterno porque lo eterno es recuerdo de un instante.
Lo profundo de mi es todo pero es todo sin yo. Es que todo lo que es profundo es todo.
Quien penetra en la dura roca pierde la dureza de la roca y encuentra la suya en la dura roca.
Y si no pudiera alejarme de mi no podría acercarme a nadie, ni a nadie ni a mi.
Una flor y un infinito de puñales y solo una flor mata, está de más el infinito de puñales.
No descubras que puede no haber nada y nada no se vuelve a cubrir.
Su todo se ha rodeado de nada, soledad total, con una puerta inútil y una ventana inútil.
A veces lo que deseo y lo que no deseo se hacen tantas concesiones que llegan a parecerse.
Lo que dicen las palabras no dura, duran las palabras porque las palabras son siempre las mismas y lo que dicen no es nunca lo mismo.
Fragmentos de mis días salvados de mis noches prolongan mis noches.
Quisieras ir donde no estás, y dónde no estás?
Quien para verme me mira, qué mal podrá verme?
El hombre es uno, el río es uno, el astro es uno. Uno, uno, uno, hay un infinito de uno y no hay ni un dos.
Si, he hecho algunas cosas que cuando puedo no decirlas no me las digo para no ofenderme, porque yo no quisiera ofender a nadie.
Quien sabe cuanto podría no ser? tal vez todo.
La verdad está bien me lo digo en el suelo.
Y si no puede haber un extremo sin el otro extremo como puede haber un infierno sin paraíso.
No creo en nada de lo que tu crees y te creo a ti.
Lo importante y lo no importante no son iguales sólo en sus comienzos.
Comprendo que tu poco de "no te importa" es un poco de suicidio pero es lo que te salva del total suicidio.
Miden mi poder por que puedo, ignoran que mi poder se mide por lo que no puedo y mi poder infinitamente grande es un poder infinitamente pequeño.
Ahora somos nadie y yo y ahora no me siento estar solo. Ahora podría creer que solo nadie es alguien.
Porque crees que me has comprendido has dejado de comprenderme.
La fe cuando se pierde se pierde por donde nace.
Ser alguien es ser alguien solo. Ser alguien es soledad.
Cuando me voy estoy lleno de lo que no se va y cuando no me voy estoy lleno de lo que se va pero cuando me voy qué se va? y cuando no me voy, qué no se va?
Mucho de lo que he dejado de hacer en mí sigue haciéndose en mí, solo.
Un rayo de luz borró tu nombre. No sé quién eres?
Mis ojos por haber sido puentes son abismos.
Y sin ese repetirse eternamente de todo, de sí mismo a sí mismo a cada instante, todo duraría un instante hasta la misma eternidad duraría un instante.
Si, es entrando en todo que voy saliendo de todo.
Hallarás la distancia que te separa de ellos convirtiéndote en ellos.
Quisiera estar en algo para no estar en todo.
Cuando lo superficial me cansa, me cansa tanto que para descansar necesito un abismo.
Sin forma, siempre como el aire...
El sueño que no se alimenta de sueño, desaparece.
Las distancias no hicieron nada, todo está aquí.
La esperanza no es de las flores porque la esperanza es un mañana y las flores no tienen mañana.
Si, te había visto, pero no te había visto así. como te veo ahora, en ninguna parte.
Dónde estabas así como te veo ahora? y cómo te había visto, dónde estás?
Uno es uno con otros, sólo no es nadie.
Toda persona anónima es perfecta.
Lo nada o lo como nada. Lo nada porque me da soledad y lo como nada no me da nada ni soledad.
Sabes tanto de mí y no me comprendes. Saber no es comprender. Podrás saberlo todo y no comprender nada.
Estoy en el ayer, en el hoy y en el mañana, estuve.
Si no vieran solamente lo visible de lo que ven, verían que lo que hago yo de las cosas es lo que hacen las cosas de mí.
Todo es nada, pero después de haberlo sufrido todo.
La noche es un mundo que la misma noche alumbra.
Islas, puentes y alas mis tres vidas separadas, mis tres muertes unidas.
Porque sabes el nombre de lo que busco crees saber lo que busco.
Todas las cosas no iguales son la menor desigualdad.
Cuando la verdad me habla no escucho a la verdad, te escucho a ti.
Ahora el instante luego lo eterno y solo el instante es eterno porque lo eterno es recuerdo de un instante.
Lo profundo de mi es todo pero es todo sin yo. Es que todo lo que es profundo es todo.
Quien penetra en la dura roca pierde la dureza de la roca y encuentra la suya en la dura roca.
Y si no pudiera alejarme de mi no podría acercarme a nadie, ni a nadie ni a mi.
Una flor y un infinito de puñales y solo una flor mata, está de más el infinito de puñales.
No descubras que puede no haber nada y nada no se vuelve a cubrir.
Su todo se ha rodeado de nada, soledad total, con una puerta inútil y una ventana inútil.
A veces lo que deseo y lo que no deseo se hacen tantas concesiones que llegan a parecerse.
Lo que dicen las palabras no dura, duran las palabras porque las palabras son siempre las mismas y lo que dicen no es nunca lo mismo.
Fragmentos de mis días salvados de mis noches prolongan mis noches.
Quisieras ir donde no estás, y dónde no estás?
Quien para verme me mira, qué mal podrá verme?
El hombre es uno, el río es uno, el astro es uno. Uno, uno, uno, hay un infinito de uno y no hay ni un dos.
Si, he hecho algunas cosas que cuando puedo no decirlas no me las digo para no ofenderme, porque yo no quisiera ofender a nadie.
Quien sabe cuanto podría no ser? tal vez todo.
La verdad está bien me lo digo en el suelo.
Y si no puede haber un extremo sin el otro extremo como puede haber un infierno sin paraíso.
No creo en nada de lo que tu crees y te creo a ti.
Lo importante y lo no importante no son iguales sólo en sus comienzos.
Comprendo que tu poco de "no te importa" es un poco de suicidio pero es lo que te salva del total suicidio.
Miden mi poder por que puedo, ignoran que mi poder se mide por lo que no puedo y mi poder infinitamente grande es un poder infinitamente pequeño.
Ahora somos nadie y yo y ahora no me siento estar solo. Ahora podría creer que solo nadie es alguien.
Porque crees que me has comprendido has dejado de comprenderme.
La fe cuando se pierde se pierde por donde nace.
Ser alguien es ser alguien solo. Ser alguien es soledad.
Cuando me voy estoy lleno de lo que no se va y cuando no me voy estoy lleno de lo que se va pero cuando me voy qué se va? y cuando no me voy, qué no se va?
Mucho de lo que he dejado de hacer en mí sigue haciéndose en mí, solo.
Un rayo de luz borró tu nombre. No sé quién eres?
Mis ojos por haber sido puentes son abismos.
Y sin ese repetirse eternamente de todo, de sí mismo a sí mismo a cada instante, todo duraría un instante hasta la misma eternidad duraría un instante.
Si, es entrando en todo que voy saliendo de todo.
Hallarás la distancia que te separa de ellos convirtiéndote en ellos.
Quisiera estar en algo para no estar en todo.
Cuando lo superficial me cansa, me cansa tanto que para descansar necesito un abismo.
sábado, 28 de mayo de 2022
Haz quien seas..- La flor Nazuna - Un instante
"Haz ángeles.
Haz diablos.
Haz quien seas..."
Soy un pequeño poema
sobre una página con espacio
para otro.
Comparte conmigo
este campo blanco,
amplio como un acre
de nieve, claro
excepto por estas diminutas
marcas como los
pasos de los pájaros.
Ven ahora.
Éste es el seno de la ola,
los segundos tras el relampago
Rebanada fina de silencio
mientras la música termina,
la congelacion antes de derretirse
Acuéstate a mi lado.
Haz ángeles.
Haz Diablos.
Haz quién eres tú.
Este poema es de esas cosas que encuentras sin buscar,
lo encontré hace un par de noches en una película "Words and pictures"...
del escritor y guionista Gerald Di Pego
Nazuna, esa flor que destila gracia, cercana pero inasible, semejante a la que atrajo la atención del poeta japonés Basho en el siglo XVII.
Una brisa absoluta encontró a la flor o quizás la flor encontró la brisa infinita. No importa distinguir quién encuentra y quién es encontrado? lo esencial es el repentino brillo de la coincidencia poeta-flor, Oriente- Occidente, conciencia humana-conciencia multiforme, contemplador-contemplado, lo que permite la unión. Una profunda empatía, la fusión del viajero y la flor.
Ese eterno encuentro donde surge la magia y todo se renueva...
"Que tu verso se parezca a una rama de sauce batida por la lluvia tenue, y a veces ondeando en la brisa".
Basho aletea desde la eternidad del Sunyata y nos invita a saber que las palabras sólo nos sirven para saturarnos de ellas, después abandonarlas y no volver a hablar...
Un instante
Hoy no haré otra cosa que "escuchar"
El sonido de las campanas, la melodía del agua de las fuentes, el ulular de las palomas, el ladrido de los perros vecinos, el ladrido de los míos, el canto de los pájaros, el crujido de mis vértebras, el aire de la respiración entrante, el ruido de un pensamiento, el zumbido de un mosquito en mi oído, la voz del viento entre las ramas, los tonos del canto del sutra, el aroma de azahar del incienso, del eucaliptus en mi corazón, la sirena de una ambulancia en la distancia, la relajación al exhalar, la comodidad de mis vísceras, el reflejo del sol en los espejos, el sigiloso desplazarse de una araña.
Una mañana, un instante , todo en un zafu...
7-01-2013
Haz diablos.
Haz quien seas..."
Soy un pequeño poema
sobre una página con espacio
para otro.
Comparte conmigo
este campo blanco,
amplio como un acre
de nieve, claro
excepto por estas diminutas
marcas como los
pasos de los pájaros.
Ven ahora.
Éste es el seno de la ola,
los segundos tras el relampago
Rebanada fina de silencio
mientras la música termina,
la congelacion antes de derretirse
Acuéstate a mi lado.
Haz ángeles.
Haz Diablos.
Haz quién eres tú.
Este poema es de esas cosas que encuentras sin buscar,
lo encontré hace un par de noches en una película "Words and pictures"...
del escritor y guionista Gerald Di Pego
La flor Nazuna
El cuerpo desnudo
nada
en el vapor de las cosas
nada
en el vapor de las cosas
el agua vacía
humedece
humedece
abraza la ilusión
del no ser
poseída en pulsaciones
poseída en pulsaciones
la Naturaleza.
siente, conciencia:
qué habla y se muestra?
qué recuerdas?
son los ojos que observan los mismos ojos?
en la comunión silenciosa
en el corazón...
en el corazón...
esa flor.
Nazuna, esa flor que destila gracia, cercana pero inasible, semejante a la que atrajo la atención del poeta japonés Basho en el siglo XVII.
Una brisa absoluta encontró a la flor o quizás la flor encontró la brisa infinita. No importa distinguir quién encuentra y quién es encontrado? lo esencial es el repentino brillo de la coincidencia poeta-flor, Oriente- Occidente, conciencia humana-conciencia multiforme, contemplador-contemplado, lo que permite la unión. Una profunda empatía, la fusión del viajero y la flor.
Ese eterno encuentro donde surge la magia y todo se renueva...
"Que tu verso se parezca a una rama de sauce batida por la lluvia tenue, y a veces ondeando en la brisa".
Basho aletea desde la eternidad del Sunyata y nos invita a saber que las palabras sólo nos sirven para saturarnos de ellas, después abandonarlas y no volver a hablar...
Un instante
Hoy no haré otra cosa que "escuchar"
El sonido de las campanas, la melodía del agua de las fuentes, el ulular de las palomas, el ladrido de los perros vecinos, el ladrido de los míos, el canto de los pájaros, el crujido de mis vértebras, el aire de la respiración entrante, el ruido de un pensamiento, el zumbido de un mosquito en mi oído, la voz del viento entre las ramas, los tonos del canto del sutra, el aroma de azahar del incienso, del eucaliptus en mi corazón, la sirena de una ambulancia en la distancia, la relajación al exhalar, la comodidad de mis vísceras, el reflejo del sol en los espejos, el sigiloso desplazarse de una araña.
Una mañana, un instante , todo en un zafu...
7-01-2013
martes, 22 de marzo de 2022
Gioconda Belli
Gioconda Belli.
Otra musa de nuestra inspiración.
"Si eres una mujer fuerte
protégete de las alimañas que querrán
almorzar tu corazón.
Ellas usan todos los disfraces de los carnavales de la tierra:
se visten como culpas, como oportunidades, como precios que hay que pagar.
Te hurgan el alma; meten el barreno de sus miradas o sus llantos
hasta lo más profundo del magma de tu esencia,
no para alumbrarse con tu fuego
sino para apagar la pasión
la erudición de tus fantasías.
Si eres una mujer fuerte
tienes que saber que el aire que te nutre
acarrea también parásitos, moscardones,
menudos insectos que buscarán alojarse en tu sangre
y nutrirse de cuanto es sólido y grande en ti.
No pierdas la compasión, pero témele a cuanto conduzca
a negarte la palabra, a esconder quién eres,
lo que te obligue a ablandarte
y te prometa un reino terrestre a cambio
de la sonrisa complaciente.
Si eres una mujer fuerte
prepárate para la batalla:
aprende a estar sola,
a dormir en la más absoluta oscuridad sin miedo,
a que nadie te tire sogas cuando ruja la tormenta,
a nadar contra corriente.
Entrénate en los oficios de la reflexión y el intelecto.
Lee, hazte el amor a ti misma, construye tu castillo,
rodéalo de fosos profundos,
pero hazle anchas puertas y ventanas.
Es menester que cultives enormes amistades,
que quienes te rodean y quieran sepan lo que eres,
que te hagas un círculo de hogueras y enciendas en el centro de tu habitación
una estufa siempre ardiente donde se mantenga el hervor de tus sueños.
Si eres una mujer fuerte
protégete con palabras y árboles
e invoca la memoria de mujeres antiguas.
Haz de saber que eres un campo magnético
hacia el que viajarán aullando los clavos herrumbados
y el óxido mortal de todos los naufragios.
Ampara, pero ampárate primero.
Guarda las distancias.
Constrúyete. Cuídate.
Atesora tu poder.
Defiéndelo.
Hazlo por ti.
Te lo pido en nombre de todas nosotras.
martes, 25 de enero de 2022
Jorge Ruiz de Santayana (1863-1952)
"La vida no se ha hecho para comprenderla, sino para vivirla."
"Mientras iba traqueteando hacia el mercado, en mi carreta aldeana, la belleza se arrojó sobre mí y las riendas cayeron de mis manos. Me vi transportado en cierta medida a un estado de trance.
Ví con extraordinaria claridad, y, sin embargo, lo que ví me pareció extraño y maravilloso, porque ya no miré para comprender, sino tan sólo para ver. dejé de preocuparme por el hecho, y me puse a contemplar una esencia"
"The sense of beauty" - George Santayana
"Cuando el hilo dorado del placer se entrelaza con esa trama de cosas que nuestra inteligencia está siempre tejiendo laboriosamente, otorga al mundo visible ese encanto misterioso y sutil que llamamos belleza."
"La esencia, ese dato directo, sensorial e inteligible de la intuición, donde cierta afinidad, concordancia o motivo animal vital hace detenerme en "la experiencia": "en virtud de una emoción especial, mitad asombro, mitad amor, que se siente en su presencia"
"La belleza es un elemento emocional, un placer que es nuestro y, sin embargo, lo consideramos como una cualidad de las cosas."
"Las cosas son interesantes porque nos preocupan y son importantes porque las necesitamos"
"La belleza, tal como la sentimos, es algo indescriptible, jamás puede decirse ni lo que es ni lo que significa"
"La mente humana está hecha para soñar despierta."
George Santayana (1863-1952)
Poeta, ensayista, novelista, profesor y filósofo estadounidense nacido en España, autor de "El sentido de la belleza" (1896), "La vida de la razón" (1905), "Tres poetas filósofos" (1910), "El último puritano" (1935) y "La consistencia del Ser" (1947).
Santayana tuvo una inicial vocación de poeta, aunque debió pensar que el tono de poesía de pensamiento de sus composiciones mejores (o más originales) le llevaba al ensayo.
En esta cuidada traducción con rimas asonantes, vemos que la poesía más honda de Santayana es la más antigua, una poesía de raigambre metafísica, sobre el ser y el Todo.
Luego los sonetos se van volviendo amorosos, hacia una amada ideal, y aunque son bellos vemos brillar la tradición del “Cancionero” petrarquista o incluso cierto eco shakesperiano.
Los sonetos son siempre bellos y de poesía sabia pero triunfan los ideológicos sobre los amorosos:
“Ido el placer, que el viaje sea corto.”(…)
“No teme el temporal el que se sabe/ copo feliz que baila con el viento.”
“Y algunos nacen para estar perplejos,/ a un lado con su pena: de esos soy.”
"Mientras iba traqueteando hacia el mercado, en mi carreta aldeana, la belleza se arrojó sobre mí y las riendas cayeron de mis manos. Me vi transportado en cierta medida a un estado de trance.
Ví con extraordinaria claridad, y, sin embargo, lo que ví me pareció extraño y maravilloso, porque ya no miré para comprender, sino tan sólo para ver. dejé de preocuparme por el hecho, y me puse a contemplar una esencia"
"The sense of beauty" - George Santayana
"Cuando el hilo dorado del placer se entrelaza con esa trama de cosas que nuestra inteligencia está siempre tejiendo laboriosamente, otorga al mundo visible ese encanto misterioso y sutil que llamamos belleza."
"La esencia, ese dato directo, sensorial e inteligible de la intuición, donde cierta afinidad, concordancia o motivo animal vital hace detenerme en "la experiencia": "en virtud de una emoción especial, mitad asombro, mitad amor, que se siente en su presencia"
"La belleza es un elemento emocional, un placer que es nuestro y, sin embargo, lo consideramos como una cualidad de las cosas."
"Las cosas son interesantes porque nos preocupan y son importantes porque las necesitamos"
"La belleza, tal como la sentimos, es algo indescriptible, jamás puede decirse ni lo que es ni lo que significa"
"La mente humana está hecha para soñar despierta."
George Santayana (1863-1952)
Poeta, ensayista, novelista, profesor y filósofo estadounidense nacido en España, autor de "El sentido de la belleza" (1896), "La vida de la razón" (1905), "Tres poetas filósofos" (1910), "El último puritano" (1935) y "La consistencia del Ser" (1947).
Santayana tuvo una inicial vocación de poeta, aunque debió pensar que el tono de poesía de pensamiento de sus composiciones mejores (o más originales) le llevaba al ensayo.
En esta cuidada traducción con rimas asonantes, vemos que la poesía más honda de Santayana es la más antigua, una poesía de raigambre metafísica, sobre el ser y el Todo.
Luego los sonetos se van volviendo amorosos, hacia una amada ideal, y aunque son bellos vemos brillar la tradición del “Cancionero” petrarquista o incluso cierto eco shakesperiano.
Los sonetos son siempre bellos y de poesía sabia pero triunfan los ideológicos sobre los amorosos:
“Ido el placer, que el viaje sea corto.”(…)
“No teme el temporal el que se sabe/ copo feliz que baila con el viento.”
“Y algunos nacen para estar perplejos,/ a un lado con su pena: de esos soy.”
jueves, 6 de enero de 2022
Más allá de mi sensibilidad - Clarice Lispector
"Por fin, mi envoltura se había roto realmente, y yo era ilimitada… Por no ser, yo era.
Hasta el fin de aquello que no era, era. Lo que no soy, soy. Todo estará en mí si no soy; pues “yo” es solamente uno de los espasmos instantáneos del mundo…
Y entregándome con la confianza de pertenecer a lo desconocido. Pues sólo puedo rezar a lo que no conozco. Y sólo puedo amar la evidencia desconocida de las cosas, y sólo puedo unirme a lo que desconozco. Solo ésta es una entrega real.
Y tal entrega es la única superación que no me excluye. Yo era ahora tan grande que ya no me veía. Tan grande como un paisaje lejano. Me hallaba lejana, pero perceptible en mis más últimas montañas y en mis más remotos ríos; la actualidad simultánea no me asustaba ya, y en mi más última extremidad podía por fin sonreír sin ni siquiera sonreír. Por fin me extendía más allá de mi sensibilidad.
"El mundo no dependía de mí, ésta era la confianza a que había llegado: el mundo no dependía de mí,
y no comprendo lo que digo, nunca!. Nunca más comprenderé lo que diga.
Pues, cómo podré decir, sino tímidamente:
la vida me es? La vida me es, y no comprendo lo que digo. Y entonces adoro…"
"Sé eso, y me estremezco, vivir me deja tan impresionada, vivir me quita el sueño..."
"Con las manos tranquilamente cruzadas en el regazo, experimentaba un sentimiento de tierna alegría tímida.
Era casi nada, como cuando la brisa hace temblar una brizna de paja.
Era casi nada, más conseguía distinguir el ínfimo movimiento de mi timidez.
No sé, mas me aproximaba con angustiada idolatría a algo, y con la delicadeza de quien tiene miedo.
Me estaba aproximando a lo más fuerte que jamás me ocurrió. Mas fuerte que la esperanza, más fuerte que el amor?
Me aproximaba a lo que creo que era: confianza. Quizás sea ese el nombre. O no importa: también podría darle otro.
Sentí que mi rostro sonreía de pudor. O quizás no sonreía, no sé.
Yo confiaba…"
Clarice Lispector
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