viernes, 14 de diciembre de 2018

Marguerite Duras (Saigon, Vietnam 1914- París 1996) . Marguerite Youcenar

“Si huyes hacia adentro, nadie podrá tocarte, nadie podrá mentirte, serás tú, y el vacío entre tú y tú”. José Antonio Galloso



Con Marguerite Donnadieu es casi inevitable...

"Cuando yo escribía en la casa todo escribía. La escritura estaba en todas partes.

Y cuando veía a los amigos, a veces no acertaba a reconocerlos. Hubo varios años así, difíciles, para mí, si, diez años quizá, quizá duró diez años. Y cuando amigos, incluso muy queridos, acudían a visitarme, también era terrible.

Los amigos nada sabían de mí; me apreciaban y acudían por gentileza creyendo que hacían bien.
Y lo más extraño era que no me importaba. Eso hace salvaje a la escritura.

Escribir lo vuelve a uno salvaje. Se acerca a un salvajismo anterior a la vida.
Y siempre lo reconocemos, es el de los bosques, tan antiguo como el tiempo.
Es el salvajismo del miedo a todo, distinto e inseparable de la vida misma. Uno se encarniza.

No se puede escribir sin la fuerza del cuerpo. Para abordar la escritura hay que ser más fuerte que lo que se escribe. Es algo curioso, sí. No es sólo la escritura, lo escrito, también los gritos de las bestias de la noche, los de todos, los vuestros y los míos, los de los perros.

Es la vulgaridad masificada, desesperante, de la sociedad. El dolor; también es Cristo, Moisés y los faraones y todos los niños judíos,  también lo más violento de la felicidad. Siempre. Eso creo.

“Estar sola con el libro aún no escrito es estar aún en el primer sueño de la humanidad.”

Caminas hacia la soledad. Yo no, yo tengo libros




"No es siquiera una reflexión, es algo así como una facultad que está a un costado de uno, paralela a uno, que pertenece a otra persona, que aparece y avanza, invisible, dotada de pensamiento, de cólera, y que a veces, por voluntad propia, está en peligro de perder la vida.

Escribir, es intentar saber lo que se escribiría si se escribiera -uno sólo lo sabe hasta después- antes, es la pregunta más peligrosa que uno pueda plantearse. También es la más socorrida."


“Es sin duda el estado que yo trato de alcanzar cuando escribo, un estado de escucha extremadamente intenso, pero desde el exterior. Cuando las personas que escriben  dicen: cuando escribo uno está concentrado; pero yo no me poseo absolutamente en nada, yo misma soy un colador, tengo la cabeza agujereada. Solo de esta manera me puedo explicar lo que escribo, porque hay cosas que no reconozco en lo que escribo. Es decir que ellas me vienen de otro lugar."

"Hallar en un agujero, en el fondo de un agujero, en una soledad casi todo y descubrir que solo la escritura te salvará. No tener ningún argumento para el libro, ninguna idea del libro es encontrarse, volver a encontrarse, delante de un libro. Una inmensidad vacía. Un libro posible. Delante de nada. Delante de algo así como una escritura viva y desnuda, como terrible de superar. Creo que la persona que escribe no tiene ni idea respecto al libro, que tiene las manos vacías, la cabeza vacía, y que, de esa aventura del libro, es cómo nace la escritura seca y desnuda, sin futuro, sin eco, lejana, con sus reglas de oro elementales, la ortografía, el sentido."

"Un escritor es algo extraño. Es una contradicción y también un sinsentido. Escribir también es no hablar. Es callarse. Es aullar sin ruido. Un escritor es algo que descansa, con frecuencia, escucha mucho. No habla mucho porque es imposible hablar a alguien de un libro que se ha escrito y sobre todo de un libro que se está escribiendo. Es imposible.

Es lo contrario del cine, lo contrario del teatro y otros espectáculos. Es lo contrario de todas las lecturas. Es lo más difícil. Es lo peor. Porque un libro es lo desconocido, es la noche, es cerrado, eso es.

El libro avanza, crece, avanza en las direcciones que creíamos haber explorado, avanza hacia su propio destino y el de su autor, anonadado por su publicación: su separación, la separación del libro soñado, como el último hijo, siempre el más amado.”

"...en la vida llega un momento, y creo que es fatal, al que no se puede escapar, en que todo se pone en duda: el matrimonio, los amigos, sobre todo los amigos de la pareja, los otros también. Lo único que no ponía en duda era la maternidad, la paternidad. El hijo. Los hijos.


"El hijo no se pone en duda. Y esa duda de todo lo demás crece alrededor de uno. Esa duda está sola, es la de la soledad. Ha nacido de ella, de la soledad. Ya podemos nombrar la palabra. Creo que mucha gente no podría soportarlo, que digo, huirían. De ahí quizá que no todo hombre sea un escritor. Si. Eso es, esa es la diferencia. Esa es la verdad. No hay otra. La duda, la duda es escribir. Por tanto, es el escritor también. Y con el escritor todo el mudo escribe. Siempre se ha sabido.

Porque la duda es poner todo en jaque, revolverlo todo, hasta lo cómodo o confortable."




"Otras mujeres florecerán, igual de sonrientes que aquellas que yo amé, más su sonrisa será diferente, y el lunar que me apasiona se habrá desplazado en su mejilla de ámbar la distancia de un átomo. Otros corazones se romperán bajo el peso de un insoportable amor, más sus lágrimas no serán nuestras lágrimas. Unas manos húmedas de deseo continuarán juntándose bajo los almendros en flor, pero la misma lluvia de pétalos nunca se deshoja dos veces sobre la misma ventura humana."

M. Yourcenar. El último amor del príncipe Genghi. Cuentos Orientales.
 

Villa Adriana, creada en Tibur (actual Tívoli) como lugar de retiro de Roma por el emperador Adriano en el siglo II.
 
"¿Qué es lo que te ayuda a vivir en los momentos de desconsuelo y horror? La necesidad de ganar o amasar tu pan, el sueño, el amor, la ropa limpia que te pones, un viejo libro que relees, la sonrisa de la negra o del sastre polaco de la esquina, el olor de los arándanos y el recuerdo del Partenón. Todo lo que era bueno en las horas de deleite sigue siendo exquisito en las horas de desamparo. "
M. Yourcenar. Peregrina y extranjera.
"En un mundo tan dispuesto al olvido, todo lo que saca a la luz el esfuerzo del hombre, es saludable.”
 


"En esta habitación trivial, sin lazo alguno con el pasado ni con el porvenir (y por esa razón se es más uno mismo), en medio de un día o de una noche cualquiera, ocurre este milagro de repente, esa gracia que a veces desciende: no un instante de felicidad, pues la felicidad no se cuenta por instantes, sino la conciencia repentina de que la felicidad nos habita. Los objetos que componen la vida, dispuesta repentinamente con un orden distinto, vuelven hacia nosotros su rostro lleno de sol."

M. Yourcenar. Una vuelta por mi cárcel.



"Escribir. No puedo. Nadie puede. Hay que decirlo: no se puede. Y se escribe. Lo desconocido que uno lleva en sí mismo: escribir, eso es lo que se consigue. Eso o nada. Se puede hablar de un mal de escribir. Hay una locura de escribir que existe en sí misma, una locura de escribir furiosa, pero no se está loco debido a esa locura de escribir. Al contrario. La escritura es lo desconocido. Antes de escribir no sabemos nada de lo que vamos a escribir. Y con total lucidez. Es lo desconocido de sí, de su cabeza, de su cuerpo. Escribir no es ni siquiera una reflexión, es una especie de facultad que se posee junto a su persona, paralelamente a ella, de otra persona que aparece y avanza, invisible, dotada de pensamiento, de cólera, y que a veces, por propio quehacer, está en peligro de perder la vida. Si se supiera algo de lo que se va a escribir, antes de hacerlo, antes de escribir, nunca se escribiría. No valdría la pena. Escribir es intentar saber qué escribiríamos si escribiésemos- sólo lo sabemos después-antes, es la cuestión más peligrosa que podemos plantearnos. La escritura: la escritura llega como el viento, está desnuda, es la tinta, es lo escrito, y pasa como nada pasa en la vida, nada, excepto eso, la vida..."

Escribir. Marguerite Duras

"Entonces escribir es el modo de quien usa la palabra como carnada:la palabra pescando lo que no es palabra. Cuando esa no-palabra muerde la carnada, algo se ha escrito. Una vez que se pescó la entrelínea, se puede con alivio tirar la palabra. Pero ahí cesa la analogía: la no-palabra, al morder la carnada, la incorporó. Lo que salva entonces es leer "distraídamente"." Clarice Lispector


sábado, 8 de diciembre de 2018

Lo mejor está en las entrelíneas - Clarice Lispector siempre ...Agua Viva



“Lo que te estoy escribiendo no es para leer, es para ser”





"...Mi única salvación es la alegría. Una alegría atonal dentro del it esencial.

¿No tiene sentido?

Pues tiene que tenerlo. Porque es demasiado cruel saber que la vida es única y que no tenemos como garantía sino la fe en tinieblas - porque es demasiado cruel, entonces respondo con la pureza de una alegría indomable.

Me niego a quedar triste. Seamos alegres. Quien no tenga miedo de ponerse alegre y probar siquiera una vez la alegría loca y profunda tendrá lo mejor de nuestra verdad. Yo estoy -a pesar de todo, oh, a pesar de todo- estoy siendo alegre en este instante- ya que pasaría si yo no lo fijara en palabras.
Estoy siendo alegre en este mismo instante porque me niego a ser vencida: entonces te amo.

Como respuesta. Un amor impersonal, un amor it, es alegría, aún no sé cómo, pero tiene que serlo. Vivir es esto: la alegría del it. Y conformarse no como alguien vencido, sino en un allegro con brío.
Por otra parte, no quiero morir. Me niego poniéndome contra "Dios".

Como desafío, vamos a no morir?

No voy a morir, ¿escuchaste, Dios? No tengo coraje, ¿oíste? No me mates, ¿ oíste? porque es una infamia nacer para morir no se sabe cuándo ni dónde. Voy a ponerme muy alegre, ¿escuchaste? Como respuesta, como insulto. Una cosa te garantizo: nosotros no somos culpables.
Es preciso entender esto mientras estoy viva, ¿oíste? porque después será muy tarde.

Ah, este flash de instantes nunca termina. ¿Mi canto de ir nunca termina? Voy a terminarlo por un acto voluntario. Pero él continúa en constantes improvisaciones, creando siempre y siempre el presente que es futuro.

Esta improvisación, es.

¿Quieres ver cómo continúa?

Esta noche- es difícil explicarte- esta noche soñé que estaba soñando. ¿Será qué sucede así después de la muerte? ¿el sueño del sueño de un sueño de un sueño?

Soy hereje. No, no es verdad. ¿O lo soy? Pero algo existe.

Ah, vivir es tan desconfortable. Todo aprieta: el cuerpo exige, el espíritu no se detiene, vivir parece tener sueño y no poder dormir-vivir es incómodo. No se puede andar desnudo ni de cuerpo ni de espíritu.

¿Yo no te dije que vivir es díficil?

Pues fui a dormir y soñé que te escribía un largo majestuoso, y era más verdad aún de lo que escribo: era sin miedo. Me olvidé que en el sueño no escribí, todo volvió hacia la nada, volvió hacia la Fuerza de lo que Existe y que a veces se llama Dios.

Todo acaba pero lo que te escribo continúa. Lo que es bueno, muy bueno.
Lo mejor aún no fue escrito. Lo mejor está en las entrelíneas..."

Agua Viva - Clarice Lispector




"...Pero conozco aún otra vida. La conozco y la quiero y la devoro truculentamente.
Es una vida de violencia mágica. Es misteriosa y hechizante.
En ella las cobras se enlazan mientras las estrellas tiemblan.
Gotas de agua chorrean en la oscuridad fosforescente de la gruta.
En esa oscuridad las flores se entrelazan en un jardín feérico y húmedo.
Y yo soy la hechicera de esa muda bacanal.
Me siento derrotada por mi propia corruptibilidad.
Y veo que soy intrínsecamente mala.
Apenas por pura bondad es que soy mala.
Derrotada por mí misma.
Que me llevo a los caminos de la salamandra, genio que gobierna el fuego y en él vive.
Y me doy como ofrenda a los muertos.
Hago encantamientos en el solsticio, espectro de dragón exorcizado."

Clarice Lispector





Ilustración: Obra artística de Guillermo Chavez "cazadores de constelaciones"



"Y soy embelesada por mis fantasmas, por lo que es mítico, fantástico y gigantesco: la vida es sobrenatural. Y camino sosteniendo un paraguas abierto sobre la cuerda tensa. Camino hasta el límite de mi sueño grande. Veo la furia de los impulsos viscerales: vísceras torturadas me guían. No me gusta lo que acabo de escribir, pero estoy obligada a aceptar el trecho porque todo él me ocurrió. Y respeto mucho lo que yo me ocurro.

Mi esencia es inconsciente de sí misma y es por eso que ciega me obedezco. Estoy siendo antimelódica. Me complace la armonía difícil de los ásperos contrarios. Hacia dónde voy? Y la respuesta es: voy

Cuando muera entonces nunca habré nacido y vivido: la muerte borra los trozos de espuma del mar en la playa. Ahora es un instante. Ya es otro ahora. Y otro. Mi esfuerzo: traer ahora el futuro para ya. Me muevo dentro de mis instintos hondos que se cumplen a ciegas. Siento entonces que estoy en las proximidades de fuentes, lagunas y cascadas. Todas de aguas abundantes. Y yo libre...

Oyeme, oye mi silencio. Lo que hablo nunca es lo que hablo y sí otra cosa. Cuando digo aguas abundantes estoy hablando de la fuerza del cuerpo en las aguas del mundo. Capta esa otra cosa de la que en verdad hablo porque yo misma no puedo. Lee la energía que está en mi silencio. Tengo miedo de Dios y de su silencio."

Agua viva - Clarice Lispector



                                                     Obra artística de Guillermo Chavez


"Ondina" Magnífica obra artística de Guillermo Chavez





"Se que guardas aun entre restos de hilo y caracolillos blancos, algún recuerdo engarzado.
Y cuando el viento cansado de flotar, se posa casi en el suelo, convertido en una brisa casi desmayada, sueles dejar los hipocampos secos,que penden dispersos de tus cabellos de alga; que escuche el silencio , me increpas, que exilie mis miedos, que solo me deje llevar, que nada me obliga a flotar, que solo tus cantos son mi bálsamo, que espejos de plata no son abismo; tan solo el mar, hermano del cielo, devuelve sus muertos, menos yo, me miras de soslayo, mientras sigo en franco descenso, y asi en medio del verde esmeralda, pude ver la hilera de dientecillos afilados en tu boca entreabierta." Obra pictorica y escrito de Guillermo Chavez




Fragmento de Agua viva

"Ahora adivino que la vida es otra. Que vivir no es sólo desarrollar sentimientos gruesos -es algo más sortilégico y más grácil, sin por eso perder su fino vigor animal. Sobre esa vida insólitamente atravesada tengo puesta mi pata que pesa, haciendo así que la existencia fenezca en lo que tiene de oblicuo y fortuito y sin embargo al mismo tiempo sutilmente fatal. Comprendíla fatalidad del acaso y en eso no existe sino contradicción.La vida oblicua es muy íntima. No digo más sobre esa intimidad para no herir el pensar-sentir con palabras secas. Para dejar eso, oblicuo, en su independencia desarrollada.Y conozco también un modo de vida que es suave orgullo, gracia de movimientos, frustración leve y continua, de una habilidad de esquivamiento que viene de largo camino antiguo. Como señal de rebelión apenas una ironía sin peso y excéntrica. Tiene un lado de la vida que es como en el invierno tomar un café en la terraza dentro del frío y abrigada en lana.Conozco un modo de vida que es sombra leve desatada al viento y balanceándose levemente en el suelo: vida que es sombra fluctuante, levitación y sueños en el día abierto: vivo la riqueza de la tierra. Sí. La vida es muy oriental. Solamente algunas personas escogidas por la fatalidad del acaso probaron de la libertad esquiva y delicada de la vida. Es como saber arreglar flores en un jarrón: una sabiduría casi inútil. Esa libertad fugitiva de vida no debe ser jamás olvidada: debe estar presente como un efluvio.Vivir esa vida es más un recordar indirecto de ella que un vivir directo. Parece una suave convalecencia de algo que sin embargo podría haber sido absolutamente terrible. Convalecencia de un placer frígido. Sólo para los iniciados la vida entonces se torna frágilmente verdadera. Y se está en el ínstante-ya: se come la fruta en su vigencia. ¿Acaso ya no sé más de lo que estoy hablando y todo se me ha escapado sin yo sentirlo? Sé, sí — pero con mucho cuidado porque sino por un triz no sé más. Me alimento delicadamente de lo cotidiano trivial y tomo café en la terraza en la finalización de este crepúsculo que parece enfermizo solamente porque es dulce y sensible.¿La vida oblicua? Bien sé que hay un desencuentro entre los seres que se pierden unos a otros entre palabras que casi no dicen nada más. Pero casi nos entendemos en ese leve desencuentro, en ese casi que es la única forma de soportar la vida de lleno, pues un encuentro brusco rostro a rostro con ella nos asustaría, espantaría sus delicados hilos de tela de araña. Nosotros somos de soslayo, para no comprometer lo que presentimos de infinitamente otro en esa vida de que te hablo.Y yo vivo de lado -lugar donde la luz central no me tuesta. Y hablo bien bajo para que los oídos sean obligados a estar atentos y a escucharme."


“Avanzando, abre las aguas del mundo por la mitad. Ya no necesita coraje, ahora ya es vieja en el ritual recuperado que había abandonado hacía milenios. Baja la cabeza dentro del brillo del mar, y retira una cabellera que sale toda goteando sobre los ojos salados que arden, juega con la mano en el agua, pausada, los cabellos al sol se están casi inmediatamente endureciendo con la sal (..) Se zambulle nuevamente, nuevamente bebe más agua, ahora sin avidez pues ya conoce y ya tiene un ritmo de vida en el mar. Es la amante que no teme pues sabe que lo tendrá todo nuevamente.”


Clarice Lispector






"empece con una mancha blanca, blanco de zinc especificamente, luego procedi a mancharlo con polvos de lapizlazuli ultramarino, capas de liquin secante. oxidos de siena tostada, alcoholes, musica de caifanes, trapos sucios vueltos a usar, muchas botellas de agua. alcohol nuevamente, acrilico para imprimar, borrar encima creando un efecto nebuloso. volver a afirmar el dibujo, sonando cocteau twins en el reproductor, un poco de distancia. un gallo se atisba sobre la lanza despuntada. salir a cazar moscas para las mantis hambrientas. volver al taller solo para mirar el cuadro con respeto, insatisfaccion o verguenza, y luego coger la bicicleta de 1940 para dar una vuelta por el mercado a comprar frutas..." Guillermo Chavez





"Existe una especie de trance, cuando uno pinta ensimismado. Una especie de estado vulnerable, donde nace lo sublime y a la vez los demonios se hacen mas tangibles y bajan a tu costado a contarte cosas tristes y obscenas al oido. Es jodido superar ese momento, pero si eres terco y sigues, puedes llegar a conseguir cosas exquisitas" Guillermo Chavez




"Muchas veces escribir es acordarse de lo que nunca existió. Cómo lograré saber lo que ni siquiera sé? Así, como si me acordase. Con un esfuerzo de "memoria", como si yo nunca hubiera nacido. Nunca nací, nunca viví; pero me acuerdo, y el recuerdo es en carne viva."


"Por fin, mi envoltura se había roto realmente, y yo era ilimitada… Por no ser, yo era. Hasta el fin de aquello que no era, era. Lo que no soy, soy. Todo estará en mí si no soy; pues “yo” es solamente uno de los espasmos instantáneos del mundo…Y entregándome con la confianza de pertenecer a lo desconocido. Pues sólo puedo rezar a lo que no conozco. Y sólo puedo amar la evidencia desconocida de l
as cosas, y sólo puedo unirme a lo que desconozco. Solo ésta es una entrega real.Y tal entrega es la única superación que no me excluye. Yo era ahora tan grande que ya no me veía. Tan grande como un paisaje lejano. Me hallaba lejana, pero perceptible en mis más últimas montañas y en mis más remotos ríos; la actualidad simultánea no me asustaba ya, y en mi más última extremidad podía por fin sonreír sin ni siquiera sonreír. Por fin me extendía más allá de mi sensibilidad.El mundo no dependía de mí, ésta era la confianza a que había llegado: el mundo no dependía de mí, y no comprendo lo que digo, nunca!. Nunca más comprenderé lo que diga. Pues, cómo podré decir, sino tímidamente: la vida me es? La vida me es, y no comprendo lo que digo. Y entonces adoro…"

Para no olvidar






miércoles, 5 de diciembre de 2018

"Cuando las palabras se abrazan" Marla De Queiroz







"Algunas cosas cambian y el movimiento es mi mejor elección. Incluso cuando alcé alto vuelo, en algún momento estacioné en la latitud, me distribuí en la longitud. Estancada, aunque en vuelo libre.
Cuando la posibilidad de la caída me paralizó, perdí mi capacidad de tener fe en la carretera, de caminar con los pies en el suelo y abandonar, circunstancialmente, Los Aires. No hay que ir tan lejos, demasiado rápido. No hay que temer dejar cosas que amamos atrás. Así como todo tiene una gran causa cuando en nuestra vida, ciertos aprendizajes y fases son pasajes. El recuerdo dulce de la conclusión de un libro. La frase guardada para ese impacto. El final que pide continuidad, incisivo o indeciso.
Caminar a la siguiente etapa o recibir con los pasos listos.
En el fondo, la gente quiere ser feliz a pesar de todo. Pero siempre hay que partir: para o de algún punto."
Marla De Queiroz



"Estoy abandonando los excesos con dedicación, disciplina y con todo cuidado que una despedida pide que no sea demasiado traumática. Sólo supe que todo estaba mal con mis actitudes cuando no sirvieron más para sostener mi ligereza. Fue cuando todo lo que antes era divertido terminó por lastimarme por dentro y plantar en mi mirada una tristeza sin horizontes alcanzables.

Cuando tuve que empezar a explicarme demasiado, cuando mis personajes fueron a vivir en mis actores y empezamos a vivir realmente los dolores que inventé, decidí matar a la autora de tantos dramas para cuidar la casa, regar las plantas y a mi misma un poco mientras valoraba cuáles serían mis próximos pasos. (mi intensidad no podía seguir sirviendo de trípode para tanta agonía).

Aprendí a anotar historias, delimitar espacios, disolver conflictos, definir mis relaciones y preservar el resto de la cordura que hay en mí. (nunca fui misteriosa, pero exponer mis vísceras a la luz más clara del día me estaba haciendo retorcerse de desagrado).

(...) entonces abrí la ventana para que el aire circule y recicle toda la energía estancada. No necesito más escombros emocionales, ni exagerar en mis inmersiones y usar lupas que distorsionan las imágenes. Ahora sólo quiero preocuparme por una nueva disposición de los muebles de la casa mientras pongo la ropa sucia en la lavadora."
*
(sus) pienso en pasos de (MU) danza

Marla De Queiroz
Del libro: "Cuando las palabras se abrazan"

"Pasé mucho tiempo intentando "suplir mis vacíos" hasta que descubrí que lo que apretaba mi pecho era la cantidad de escombros emocionales que llevaba. Necesitaba el vacío para sentirme internamente aireada y con bastante espacio para crecer. La angustia no es un vacío, es una corriente que se arrastra. El vacío es una posibilidad, una laguna que se llena, un espacio para una decoración nueva. Necesitamos páginas en blanco para que nazcan poemas, de recipientes disponibles, de un corazón espacioso, de un alma libre, de una mente abierta. El vacío sólo existe para los desapegados, para los que apoyan y celebran el silencio que nos permite escuchar los susurros de la intuición y no los gritos infantiles de los deseos inmediatos. El vacío es una esperanza masiva. No es sólo la falta que nos mueve y motiva, sino el recuerdo más genuino de que somos seres pendientes y que necesitamos construir a diario, incansable y eternamente. El vacío no es un abandono de usted, es un reconocimiento del yo, una invitación para el otro, algo que debe ser llenado temporalmente, dentro del mismo movimiento humano de despertar siempre un desconocido. El vacío es una curiosidad que aún no ha sido alterará. Es tener brazos libres para el abrazo que terminará dentro de poco, pero que resonará constantemente en el recuerdo más bonito. Porque en el toque intenso, el afecto estaba ligero."

Marla De Queiroz
El libro tiene el día que el corazón sostiene el dedo en la puerta.


Hay que tener una autoconfianza descomunal en nuestros proyectos. Hay que tener una firmeza absurda en nuestros valores más nobles. Hay que tener una fuerza sobrenatural para caminar en un camino justo. Hay que tener mucha autocompasión por nuestras opciones: a veces nos equivocamos, porque hay que tener mucho de todo que engradece un ser humano para que nada nos impida seguir en paz. La buena intención nos guía, pero no nos garantiza: estamos en participación directa con el otro y su equipaje. Crecimos en las relaciones, en las entregas, en la autocrítica de nuestro comportamiento dentro de ellas.
Hay que aprender a entregarse sin nos, sin nos, sin perdernos de nosotros mismos. Es una entrega individual dentro de algo que abarca más que nuestro yo. Nos relacionamos con egos. Nuestro ego también se relaciona con el otro y con nosotros. Hay una pelea interna y muy sutil dentro de cada proceso. Incluso cuando la búsqueda es espiritual, el ego está allí haciendo que la gente compita hasta con nuestro ritmo de aprendizaje. Porque una búsqueda espiritual es también una búsqueda dedicada, delicada, comprometida y relajada.
Hay que soltar la necesidad de control, domar la mente, aceptar el misterio, los casualidades. Esperamos milagros pero queremos, al mismo tiempo, estar en el control de todo. Y la vida necesita espacio y paciencia para actuar. Cuántas personas "hacen su parte" y luego quedan esperando ansiosas el resultado... haga su parte y entregue, confíe, agradezca de antemano las gracias recibidas. Acoja sus opciones. Quien no se equivoca no se atrevió. Y siempre hay una oportunidad de hacerlo mejor cuando hay aprendizaje.
 

sábado, 1 de diciembre de 2018

La casa de Petrodava y otras obras de Gheorghiu Virgil Constantin

Gheorghiu Virgil Constantin (15 de septiembre de 1916 Moldavia - 22 de junio 1992, París, Francia), nació en Valea Alba, una aldea en la comunidad de Razboieni, Condado de Neamt, en Moldavia conocido por su novela de 1949: "La hora 25"

Sus obras son un tesoro literario magnífico, de una crudeza y claridad impresionantes como "La hora 25", "Diario Intimo", "Fiesta Nacional", "La segunda oportunidad", "Los sacrificados del Danubio""La casa de Petrodava" y más...




"Precisamente porque le conozco y me conozco a mí misma es por lo que dudo más.
Cómo podríamos vivir juntos siendo uno tan diferente del otro?
En primer lugar usted no logrará soportar mi naturaleza.
Soy toda gravedad y violencia, como el agua de una fuente subterránea que, en el instante en que ha
conseguido romper la roca que la guardaba prisionera y salir a la superficie, surge en línea recta, sin un
meandro, sin una mirada hacia sí misma ni a lo que la rodea.
La fuente se convierte en un torrente. En el instante en que me
lanzo a la vida desde lo alto de la roca materna, me convierto en un torrente.
En el instante en que tomo la salida, nadie puede ya detenerme.
Caigo verticalmente desde mi roca, en cascada, hacia la realización de mi destino, hacia mi objetivo.
Me desgarro, me trituro y trituro las rocas que están junto a mí. Pero no conozco
otra dirección que no sea la línea recta. Ignoro los meandros que hacen las aguas de la llanura.
No conozco más que una sola felicidad, pues no soy capaz de sentir dos al mismo tiempo.
Me lanzo hacia esa dicha, que constituye mi destino integral, con la decisión de suicidio del agua de los torrentes y las cascadas. Sólo tengo una vocación: la línea recta. Cómo podría soportarme?
Yo sería como un torrente que devastaría su existencia. Lineal. Violenta. Implacable. Despiadada.
Para soportar una existencia como la mía, es necesario ser una roca. Es necesario ser un hombre de la
montaña también.
Usted es un hombre de la llanura,semejante a las aguas de la llanura, a esas aguas que se detienen en
todos los meandros, perezosas, soñadoras, y voluptuosas. Se deslizan lentamente y se detienen,
amigables, junto a los árboles y plantas, en las viñas y en los prados.
Antes de girar las ruedas de los molinos, admiran el cielo y la vegetación, respirando el perfume de todas
las flores. Las aguas de las llanuras tienen idilios con todas las orillas. Son acariciadoras y siempre
permanecen cálidas y disponibles.
Las aguas de las llanuras alcanzan su objetivo por medio de la astucia, dando rodeos, utilizando la seducción.
No se olvidan de complacerse durante el trayecto en todos los deleites del viaje, en todos los esplendores de la orilla, ni de gustar todos los aromas, todos los colores y todos los perfumes.
Mi amor, por el contrario, es árido, implacable, violento y despiadado, como el agua de los torrentes
y el paraíso de las truchas.
Míreme bien, señor maestro...soy como todos los montañeses de este lugar de Petrodava.
No soy más que músculos y tendones. En mí no hay una sola onza de grasa, ni una sola línea curva.
Soy como la silueta de los abetos; los pies profundamente plantados en la roca y la cabeza en el cielo.
La parte mas alta de mi cabeza alcanza el azul del firmamente y las estrellas.
Nunca nos encorvamos, ni de dolor, ni de servilismo, ni con el peso de los años.
Cuando la tormenta, los dolores y las nieves de la existencia son demasiado pesadas, nos quebramos.
Pero no nos plegamos. Cuando el dolor, semejante al hielo cortante, llega hasta nuestra savia,
estallamos. Pero siempre verticalmente. Vivimos, sufrimos, amamos y morimos verticales.
Perpendiculares a la roca. Rígidos, pero majestuosos. Después de nuestra muerte, siempre
permanecemos en línea recta, formando líneas horizontales con la tierra.
La vida y la muerte, son simples cambios de figuras geométricas."

Gheorghiu Virgil Constantin - de "La casa de Petrodava"








EPILOGO

-Quisiera tratar con usted una cuestión personal, Mistress West.

-Le escucho- dijo ella.

-Mrs. West, ¿acepta ser mi mujer?

El teniente Lewis se echó hacia atrás y empezó a balancearse sobre
las patas traseras de la silla.

-No acepto ser su mujer, Mr. Lewis.

-¿Tiene usted otros proyectos para el porvenir?

-No, no tengo otros proyectos para el porvenir- respondió ella- . 
Pero mi contestación es bien sencilla: no.

-¡O.K.! -dijo Mr. Lewis tras una breve interrupción- ¿Puedo conocer la razón de tal negativa?

-Si se empeña se lo diré: por nuestra diferencia de edades.

-¡No tiene sentido!

El teniente Lewis se echó a reir.

Tengo un año más que usted- dijo- Recuerde que he visto sus documentos. ¿En qué
funda usted esa pretendida diferencia de edades? Justamente es lo contrario.

-Se equivoca- dijo Nora.

 -Bromea usted- dijo Mr.Lewis-. ¿Qué edad tiene?

-Hablemos de otra cosa, ¿quiere?- dijo ella.

- No antes de que me haya dicho usted su edad.
-No es galante preguntar a una mujer qué edad tiene. Y sobre todo insistir tanto. Pero
voy a decírselo -respondió Nora-. Tengo novecientos sesenta y nueve años. Y no se
olvide que en materia de edad, las mujeres confiesan siempre menos de la que tienen en
realidad. En el fondo soy mucho más vieja.



-¡O.K., Mrs. Mathusalem!- dijo Mr. Lewis muy regocijado.

Pero Nora West ni siquiera sonrió.

Lewis, que había creído que Nora aceptaría su proposición, insistió. Pero ella volvió a repetirle
que su negativa era categórica.
-No se enfade, Mr. Lewis, pero no podría vivir veinticuatro horas con usted en la misma
habitación.
-¿Por qué?
-Ya se lo he dicho: diferencia de edad - dijo Nora West-. Es usted un muchacho egoísta y gentil, como todos los jóvenes. Pero yo soy una mujer perteneciente a otro mundo.

-No la entiendo.

-Por eso he rehusado darle explicaciones- dijo Nora-. Es natural que no me entienda. Tengo detrás
de mi mil años de experiencias, de renunciamientos, de tormentos, mil años que han hecho de mi lo que ahora soy. Usted tiene en su poder el presente y el porvenir. Quizá posee el porvenir. Añado ese "quizás", no porque dude, sino porque nunca puede confiarse en el futuro.

-Too sophisticated!- dijo Mr. Lewis, nervioso.

-¡Escúcheme, Mr. Lewis! -dijo Nora- . Después de haber escuchado las declaraciones de amor de
Petrarca, Goethe, lord Byron y Puchkin, después de haber escuchado a Traian Koruga hablarme
de amor, después de haber escuchado las canciones de los trovadores y haberlos visto arrodillados
ante mi como ante una reina, después de haber presenciado cómo reyes y caballeros se mataban por mi y haber hablado de amor con  Valery, Rilke, D'Annunzio y Elliot, ¿como podria tomar en serio esa petición de matrimonio que me echa usted a la cara al mismo tiempo que el humo de su cigarrillo?

-¿De manera que para pedir a una mujer en matrimonio hay que ser Goethe, lord Byron o Petrarca?

-No, Mr. Lewis. Ni siquiera hay que ser Rilke o Puchkin...Basta amarla.

-Estamos de acuerdo- dijo Lewis-. ¿Quién le ha dicho que no la amo?

Eleanora se sonrió.

-El amor es una pasión, Mr. Lewis- dijo- . Supongo que lo habrá oído decir, o por lo menos lo habrá
leído en cualquier parte.

-Volvemos a estar de acuerdo-dijo el teniente-. El amor es una pasión.

-Pero usted es totalmente incapaz de sentir una pasión -dijo Nora-. Y no sólo usted. Ningún hombre de su Civilización es capaz de alentar una pasión. El amor, esa pasión suprema, no puede existir más que en una sociedad que estime que cada ser humano es irremplazable y único. La sociedad a la que usted pertenece cree justamente lo contrario: que cada hombre puede ser reemplazado. No ven ustedes en el ser humano, y por lo tanto tampoco en la mujer que pretenden amar, un ejemplar único creado por Dios o la Naturaleza en una sola edición. Para ustedes, cada hombre ha sido creado en serie. A sus ojos, cada mujer es igual a sus semejantes. Y partiendo de ese concepto, es imposible amar. Los amantes pertenecientes a mi sociedad saben que si no logran ganar el corazón de la mujer amada, les será imposible reemplazarla por ninguna otra en el mundo. Esa es la causa de que se maten con frecuencia por esa mujer. Su amor rechazado no puede hallar sucedáneo en ningún otro. Un hombre que me amara de verdad, me daría la impresión de que soy la única mujer que podía hacerle feliz. Me demostraría que soy el ejemplar único, que no puede tener igual en toda la superficie de la tierra. Entonces me convencería de ese hecho.Un hombre que no dé la sensación de que soy un ser único e inigualable, es que no me ama. Y una mujer que no reciba esa confirmación del ser que ama, es que no es amada. Y no creo que ninguna mujer pueda casarse con el hombre que no ama...¿Se siente usted capaz, Mr. Lewis, de darme esa certidumbre que pido? ¿Cree usted que, buscando bien, podría reemplazarme? Supongo que será así. Usted está seguro de poder encontrar otra mujer que sea su esposa, si yo me niego a serlo. Y si esa segunda le rechaza también, intentará con una tercera...¿No es verdad?

-Cierto- dijo él-. Pero lamentaría que me rechazara usted...Palabra de honor que lo lamentaría.

-Haríamos mejor continuando el sagrado trabajo de nuestra oficina, Mr. Lewis.

 de La Inmortal Hora Veinticinco




Fragmento de la obra "Contrata de héroes"

Hombre de pan...

"Por el acento, monsieur Laforest comprendió también que el herido era ucraniano. Monsieur Laforest amaba a los ucranianos. Eran hombres que tenían el corazón sensible y bueno como la miga del pan. Tienen un refrán: Somos hombres de pan. Esto quiere decir en lengua ucraniana, que son agricultores y buena gente, hombres de su casa, honrados y amantes de su familia. No son salvajes. El asesino era, pues, un "hombre de pan", un ucraniano."

El herido " miraba con simpatía a monsieur Laforest, con unos ojos cálidos, ucranianos. Los ojos de los ucranianos rebosan de bondad.

La mirada de todos los ucranianos encierra un océano de bondad."

Hombre de raza...

"Es un hombre valiente, Un verdadero hombre de raza. Tiene cincuenta balas en el cuerpo, sin contar las que le han extraído. Y está mejor que yo. Mejor que usted. Es un tipo formidable. Lo que se llama un hombre de buena raza. Esto es ser de buena raza: ser como Piciola. La raza pura es una aberración, buena solamente para los zoólogos. Para la Historia, la raza pura no vale un comino. Lo importante pata la Historia es el hombre de raza, el hombre como Piciola. El hombre fuerte. El hombre verdadero. La raza noble del hombre. El hombre de raza superior se encuentra en todas las razas. El, es el verdadero ejemplo de raza superior. Piciola es rumano. es un hombre de raza superior que honra a la especie humana. Nora West es una mujer de raza superior y es judía. Moritz es un joven de raza noble, aunque no se sepa a qué raza pertenece. En todas partes se encuentran hombres como éstos: entre los amarillos, entre los blancos, entre los negros. Es la única raza que tiene importancia. El resto, la raza pura, las superioridades raciales, pertenecen a la Zoología. El antisemitismo, la lucha de los americanos contra los negros, las de los ingleses contra los amarillos, son aberraciones. Existen negros que son de raza superior, Amarillos que son de raza superior. Judíos que también lo son. Cuando, en el transcurso de la Historia, unos hombres no hacen más que dedicarse al comercio, cuando toda su actividad se limita a vender y a comprar;, llegan a perder su raza..."

Los Hombres sin boca...


El geógrafo Estrabón describe, entre otros pueblos de la tierra, un pueblo que sólo se alimenta del perfume de las flores, de la miel y de la fruta. Estrabón les llama <<los hombres sin boca;. No bebían ni comían nada. El olor de las verduras, el olor de las frutas, les bastaba. Nunca pudo ser hecho prisonero ningún ;hombre sin boca;, ya que para llevar cautivo un hombre es necesario llevarlo entre dos soldados y los ;hombres sin boca; morían de repente en cuanto notaban el olor a soldado. El olor de las espadas, de las armas y, sobre todo, el olor de los soldados les envenenaba rápidamente. Y morían. Durante todo el trayecto de Munich a París, al lado de Didiez, monsieur Laforest se sintió intoxicado. Del mismo modo que los hombres sin boca; no soportaban el olor a policía. La acometividad de Didiez hubiera matado a los t;hombres sin boca; si se hubiesen acercado a él.

Ahora monsieur Laforest respiraba el aire familiar de su apartamento. Los ;hombres sin boca; existen realmente, ya que uno puede alimentarse con un perfume, con un olor que resulte familiar. Respiró el olor de las paredes. Y sentía que se alimentaba con él, que recobraba fuerzas. Ahora descansaría. No hay que cogerlo todo con mano enemiga (Rainer María Rilke). Es tan agradable estar en casa... La más joven poetisa de Francia escribió a un exilado rumano:


Esta mañana creía que mi patria estaba en todas partes donde latía mi corazón. Me pregunto con miedo si no está en el seno de las vibraciones, en los olores, los colores y los seres que yo sé oírme





El conde Bartholy cenó aquella misma noche en un restaurante próximo, en compañía de su hijo,que era asimismo su secretario particular.

Al tomar el café, el conde preguntó a su hijo: -Que opinas de ese asunto de los obreros enviados a Alemania?

Un verdadero KO en el ring politico, respondio Lucian. El proceder ha sido magistral. En vez de obreros hungaros, enviamos, a los alemanes extranjeros recogidos en todas las carceles y los campos de concentracion. La arrogancia germana se merece esa leccion. Es una idea genial.


 -¿Sabes que a cambio recibimos ciertas ventajas por parte de los alemanes? -preguntó el conde- O para expresarse con más claridad: ¿Sabes que nos han pagado por entregar esos cincuenta mil hombres? 

Se sobreentiende, dijo Lucian. No ibamos a regalar una excelente mano de obra a los alemanes sin obtener nada a cambio

 -¿Y no te sientes vejado al saber que tu padre ha participado hoy en la venta de seres humanos? Semejante género de comercio es el último escalón en la rampa de la degeneración moral. Que raro eres! dijo Lucian. Es esa la razon de que estes tan sombrio esta noche?

 -No trates de eludir la pregunta, replico el conde.
 ¿Reconoces que he tomado parte en un tráfico de esclavos? Si planteas asi la cuestion, no cabe la menor duda. Has tomado parte, efectivamente, en un trafico de esclavos, dijo Lucien sonriendo.

 -¿Y eso no te molesta? Seria absurdo, dijo Lucian. Creo ademas que el motivo de tu mal humor hay que buscarlo en otra parte. En caso contrario no habria motivo mas que para una preocupacion pasajera. Nos han forzado a enviar obraros a Alemania. de no haber hallado ese recurso, hubieramos tenido que mandar obreros hungaros. No hubiera sido mas grave?

 -Efectivamente... Desde el punto de vista húngaro, hubiera sido más grave. Pero desde el humano, es exactamente igual. Acabamos de vender unos semejantes a los alemanes.-Obligados por las necesidades de esta hora presente. No podemos evitarlo.-Europa ha abandonado el tráfico de esclavos desde hace unos centenares de años. Los últimos seres humanos que se vendieron fueron los negros de África. Ahora, el tráfico de estos está prohibido en toda la superficie del globo. La abolición de la esclavitud ha sido una de las más importantes realizaciones de nuestra civilización. Y sin embargo, volvemos sobre nuestros pasos, remontamos la corriente del tiempo y reanudamos el tráfico de esclavos. En pleno siglo veinte, volvemos bruscamente a la época precristiana, saltando por encima del Renacimiento y la Edad Media. 

No hay que mirar las cosas desde un angulo tan tragico, dijo Lucian. Esos obreros enviados a Alemania no iran encadenados. Se les considrara trabajadores.

 -No irán encadenados porque les faltará la menor posibilidad de huida. La sociedad contemporánea tiene sus métodos para guardar esclavos, unos métodos que no poseían los griegos. Y al decir esto, no pienso en las ametralladoras, las barreras de alambre espinoso conectadas a una fuerte corriente eléctrica y todos los recursos puramente mecánicos, sino en los métodos de la técnica burocrática que encadenan sutilmente al ser humano: las cartillas de alimentación, la autorización de la policía para poder ocupar una cama en el hotel, coger un tren, pasearse por la calle o cambiar de residencia. Los griegos y los egipcios no hubieran encadenado jamás a sus esclavos, de haber poseído los medios de fiscalización de nuestra sociedad moderna. Pero la esclavitud sigue siendo la misma.Es mejor no pensar en todo eso, dijo Lucian. No podemos cambiar nada. No tenemos oportunidad de hacerlo. No somos el unico pais que ha vendido esclavos a Alemania. Croacia, Rumania, Francia, Italia, Noruega y casi todas las naciones de Europa lo hicieron. Que otra cosa podemos hacer? Retirarnos del gobierno y luchar contra Alemania, porque compra esclavos que otros paises le venden? Otro gobierno ocuparia entonces el poder y mandaria otros obraros a Alemania. Y aunque lograramos destruir el Reich alemna, no con ello habriamos solucionado el problema. Los rusos reemplazarian a los alemanes y los rusos son los mayores traficantes de esclavos de todo el mundo. En la Rusia sovietica, cada hombre es propiedad del Estado.

 -¿Y no te espanta ese estado de cosas?- No

 -Eso es lo más grave, dijo el conde. Quiere decir que no tienes ningún respeto hacia el ser humano. Y tú también eres un ser humano. Por tanto, no tienes ningún respeto hacia ti mismo.Respeto a cada hombre segun su valor, dijo Lucian. No creo que tengas nada que reprocharme a ese respeto.

 -Respetas al hombre como respetarías a tu automóvil... Sólo porque representa cierto valor. Y que tienes que censurar?

 -¿Es que acaso respetas al hombre por su valor intrínseco, por su valor humano?Claro que si. No podria hacer sufrir a nadie sin sentir piedad y remordimientos

 -Tampoco harías daño a un perro, pues sabes que cuando le estás pegando, sufre. Sientes hacia el hombre igual piedad que experimentarías hacia cualquier ser vivo. Lo que yo quisiera saber es si respetas al ser humano como ser humano, como valor único, irremplazable, aunque no tenga ningún valor social o no te inspire piedad o ternura como un animal. Nunca me he planteado esa pregunta, dijo Lucian. Se que respeto al hombre en relacion a su vida social y como nimal vivo. Por lo demas, todo el mundo piensa y siente como yo

 Estás seguro, Lucian, de que todo el mundo piensa y siente hoy como tú? Absolutamente seguro, dijo Lucian. El mas estricto razonamiento logico nos impone esta conclusion. El hombre es un valor social. Y el resto, no son mas que hipotesis.

 -Eso es extremadamente grave. Que ves de grave en ello?

 -Nuestra cultura ha desaparecido, Lucian. Y la verdad es que tenía tres cualidades: amaba y respetaba la Belleza, costumbre tomada de los griegos. Amaba y respetaba el Derecho, hábito heredado de los romanos, y amaba y respetaba al Hombre, costumbre adoptada bastante tardíamente y con relativas dificultades de los cristianos. Sólo por el respeto que sentía a esos tres símbolos: el Hombre, la Belleza y el Derecho, pudo nuestra cultura occidental llegar a ser lo que fue. Sin embargo, ahora acaba de perder la parte más preciosa de su herencia: el amor y el respeto del Hombre. Sin ese amor y ese respeto, la cultura occidental habrá dejado de existir. Habrá muerto. 

El hombre ha conocido a traves de su historia, epocas mas negras que las que ahora atravesamos dijo Lucian. Se le ha abrasado en plena plaza publica, quemado en los altares, triturado e el potro y vendido y tratado como un objeto. No es justo juzgar tan severamente a nuestra epoca.

 -Es cierto, dijo el conde. En esos momentos sombríos, se ignoraba al hombre, y el sacrificio humano se practicaba por pura barbarie. Pero vencimos esa barbarie y comenzábamos a apreciar al ser humano. Sin embargo, estábamos aún al principio de la tarea y teníamos que seguir aprendiendo. Pero la aparición de la sociedad técnica destruyó lo que habíamos ganado y creado durante siglos de cultura. La sociedad técnica volvió a instituir el desprecio al ser humano. El hombre está hoy reducido a su sola dimensión social... Pero marchémonos ya. Debe de ser tarde.Lucian consulto su reloj de pulsera. Mi reloj se ha parado, dijo. Quieres decirme que hora es?

 -Es la hora veinticinco

No entiendo

 Te creo. Nadie quiere comprender. Pero es la hora veinticinco.
La hora de la civilización europea.







Lucian:
-"Han pasado los tres años. Ya ves que soy hombre de palabra, Petraky Roca, vengo a casarme con tu hija, Domnitza Roxana, tal y como lo habíamos acordado."

Petraky Roca:
-"Estamos de acuerdo. Pero la respuesta definitiva es Roxana quien debe darla. Ella es la única que puede decidir, pues se trata de su persona, de su vida y de su porvenir."

Lucian:
- "Tus padres te han preguntado qué piensas -dice el profesor-. ¿Por qué no contestas, Domnitza Roxana?
Antes de que la muchacha llegue a abrir la boca, el maestro pierde la paciencia, Dice:
-Contesta, Roxana, ¿quieres ser mi esposa?

Roxana:
-"No sé qué contestar, señor maestro- dice Roxana.

Lucian:
-"Tres años, Roxana, ¿y no has tenido tiempo de decidirte? -pregunta nervioso, el  maestro de escuela.
Esta furioso.

Roxana:

-"Me siento sumamente honrada con su petición, señor maestro,- contesta finalmente Roxana-. Es imposible que una muchacha de mi edad y de mi condición se sienta más honrada. No veo, para mi, más que ventajas en este matrimonio. Y sin embargo, no sé por qué no puedo decir que sí.

Lucian:

-"No seas despiadada, Roxana- dice el maestro-. Hace ya tres añosy medio que estoy en Petrodava, y no hago otra cosa que pensar en vivir para ti. En todo lo que hago, miro y siento estás tú. Estos tres años de espera impuestos por tu familia han sido de tortura y de infierno. Lo sabes bien, te lo he dicho muchas veces.
No seas injusta."

Roxana:

-"Sé que usted me ama, señor maestro.
Usted me ha repetido muchas veces que me quiere. Y lo he comprobado. Es verdad. Sé con toda precisión que usted está enamorado de mí y me siento muy feliz por este amor. Toda mujer y no sólo toda mujer, sino toda criatura que vive en este mundo, se siente feliz de que la amen. Y sin embargo, me resulta difícil decir que sí.
Esperaba que hoy, en el momento en que se acercaba el plazo fijado, me decidiría a decir que sí. Pero no puedo hacerlo. Dudo. ..Me pregunto si se trata de un amor verdadero. Me pregunto si me hubiera pedido en matrimonio de conocerme en otras circunstancias. Por ejemplo, en una ciudad. Si me hubiera elegido entre otras mujeres."

Lucian:

-" En cualquier lugar donde te hubiera conocido, Domnitza Roxana, habría obrado igual. te hubiera escogido y amado entre  miles de mujeres. En el centro de la ciudad más grande del mundo. Te lo juro, delante de tus padres y del padre Thomas."


Roxana:
-"Dejémoslo -dice Roxana-. No es verdad, pero es agradable creer que hubiera podido suceder de esta forma...
Señor maestro Lucian Apostol...sé con precisión, con dolor, con una especie de crispación, hasta qué punto le quiero. Eso sí que lo sé, demasiado bien. Y me ahoga...
No tengo vergüenza de decir esas cosas delante de mis padres y delante del sacerdote que me bautizó. Mi amor es como una flama, Y hablar del fuego no causa vergüenza. Incluso a las vírgenes se les permite que hablen de los incendios. Desde el día en que usted apareció en Petrodava señor Lucian, le quise con un amor que me quema el pecho, como un sello de fuego. No puedo alejarle de mí. Le veo en todas partes, dondequiera que esté. Deseo tenerlo cerca de mí, como el sediento desea el agua. Pienso en nuestros esponsales, como el viajero perdido en la noche durante una tormenta de nieve, desea llegar a algún lugar donde poder resguardarse."

Lucian:
-"Te doy las gracias, Roxana- contesta el maestro.

Pero Roxana le corta la palabra, diciendo:"No tiene que darme las gracias. No he dicho que sí. Al contrario, mi decisión es decir: no."

Lucian:
-"¿De que soy culpable y qué me reprochas?- pregunta el maestro.

Roxana:
-"De nada. Usted es un hombre irreprochable. Desde hace tres años, podemos leer en su vida como en un libro abierto, y todo lo que aprendemos sobre usted es bello. Pero usted, señor maestro, es un hombre de llanura. Un hombre de la región que se extiende debajo de nosotros. No es un montañés."

Lucian:
-"¿Qué importancia tiene que sea de la llanura?- pregunta el maestro-. El hombre es el mismo en todas partes. En todas partes hay hombres buenos y malos, en la misma proporción: en la montaña, al borde del mar y en la llanura."

Roxana:

-"Puede que sea así. Pero yo soy una mujer Roca. Yo misma soy una roca de la montaña. No puedo ser comprendida, amada, apreciada, juzgada y condenada más que por un montañés, un hombre que conozca la montaña. Un hombre de llanura, por muy buenas que sean sus intenciones, no sabría qué hacer con una roca. Y usted, usted es un hombre de la llanura."

Lucian:

_"Roxana, he nacido en una comarca llana, es certo...Al convertirme en tu marido, me convierto a la vez en hijo de tus padres, de Petrodava y de la montaña. Me transformo en montañez. ¿Lo dudas? El amor ha hecho y hará siempre milagros.
Tu padre dice que un hombre instruido puede llegar a ser ganadero de caballos aunque no haya nacido entre ellos. ¿Por qué no puedo convertirme en montañez? Estoy convencido, por otra parte, de queya lo soy. Hoy en día soy un hombre de Petrodava. Pertenezco a este lugar situado en lo alto de las montañas...¿Qué diferencia encuentras entre yo y un hombre de la montaña? No inventes pretextos. Todos tus argumentos son prejuicios. El hombre es universal. Internacional. El planeta es la patria de todos los hombres. Mañana no habrá fronteras ni naciones. Todos los hombres serán iguales entre sí."

Domnitza:

-"Iguales sí, pero no semejantes.

Lucian:

-"todos los hombres se parecen, porque todos hemos sido creados a imagen y semejanza de Dios. ¿No es verdad, padre Thomas?"

Padre Thomas:

-"No es así, hijo mio. Todos los hombres se parecen a Dios, pero no entre ellos. El planeta es sumamente variado, como la naturaleza...Los hombres son diferentes. Lo que se puede exigir y pedir a uno, no se puede
pedir y exigir a otro. Lo que causa placer a éste, provoca la desgracia de aquél. Los hombres serán algún dia iguales entre ellos, pero nunca serán semejantes... De todas formas, no veo ningún motivo para que vosotros no os convirtáis en marido y mujer, desde el momento en que vuestro amor es recíproco y que os juráis fidelidad ante Dios."

Domnitza:
-"No puedo contestar que sí. La duda es más fuerte que yo.

Lucian:

-"Por qué vacilar si no hay motivo para ellos? Hace tres años que esperamos este día, y cuando, por fin, llega, dices que dudas.

Domnitza:

-"Usted no comprende, señor maestro, porque es un hombre de la llanura. El montañez vacila cada vez que debe dar un paso y mira dónde pone el pie. Cada paso lleva consigo una decisión grave, pues puede llevarle al precipicio. El camino de montaña es peligroso, desconocido y nuevo a cada metro. Vosotros los hombres de la llanura, no necesitáis mirar donde ponéis el pie...Entre nosotros sucede lo contrario. Comprometemos nuestra existencia a cada paso.
Por esta razón, somos gente seria y grave. La existencia en la montaña es como andar sobre la cuerda floja...Hoy debo dar uno de los pasos capitales del hombre sobre la tierra. El matrimonio... es uno de esos pasos esenciales. ¿Cómo no vacilar ante este paso tan importante, yo que vacilo frente a cada paso cotidiano?

Lucian:

-"Has tenido tres años para dudar y pensar el pro y el contra. Ahora, ha llegado el momento de decidir. ¡Nos conocemos lo suficiente!"

Domnitza:

-"Precisamente porque le conozco y me conozco a mí misma es por lo que dudo más. ¿Cómo podríamos vivir juntos siendo uno tan diferente del otro? En primer lugar usted no logrará soportar mi naturaleza. Soy toda gravedad y violencia, como el agua de una fuente subterránea que, en el instante en que ha conseguido romper la roca que la guardaba prisionera y salir a la superficie, surge en línea recta,  sin un meandro, sin una mirada hacia sí misma ni a lo que la rodea. La fuente se convierte en un torrente. En el instante en que me lanzo a la vida desde lo alto de la roca materna, me convierto en un torrente. En el instante en que tomo la salida, nadie puede ya detenerme. Caigo verticalmente desde mi roca, en cascada,
 hacia la realización de mi destino, hacia mi objetivo. Me desgarro, me trituro y trituro las rocas que están junto a mí. Pero no conozco otra dirección que no sea la linea recta. Ignoro los meandros que hacen las aguas de la llanura. No conozco más que una sola felicidad, pues no soy capaz de sentir dos al mismo tiempo. Me lanzo hacia esa dicha, que constituye mi destino integral, con la decisión de suicidio del agua de los torrentes y las cascadas. Sólo tengo una vocación: la línea recta. ¿Cómo podría soportarme?
Yo sería como un torrente que devastaría su existencia. Lineal. Violenta. Implacable. Despiadada.
Para soportar una existencia como la mía, es necesario ser una roca. Es necesario ser un hombre de la montaña también. Usted es un hombre de la llanura, semejante a las aguas de la llanura, a esas aguas que se detienen en todos los meandros, perezosas, soñadoras y  voluptuosas. Se deslizan lentamente y se detienen, amigables, junto a los árboles y plantas, en las viñas y en los prados. Antes de girar las ruedas de los molinos, admiran el cielo y la vegetación, respirando el perfume de todas las flores. Las aguas de las llanuras
tienen idilios con todas las orillas. Son acariciadoras y siempre permanecen cálidas y disponibles. Las aguas de las llanuras alcanzan su objetivo por medio de la astucia, dando rodeos, utilizando la seducción. No se olvidan de complacerse durante el trayecto en todos los deleites del viaje, en todos los esplendores de la orilla, ni de gustar todos los aromas, todos los colores y todos los perfumes. Mi amor, por el contrario, es árido, implacable, violento y despiadado, como el agua de los torrentes y el paraíso de las truchas.

Míreme bien, señor maestro...soy como todos los montañeses de este lugar de Petrodava. No soy más que músculos y tendones. En mí no hay una sola onza de grasa, ni una sola línea curva. Soy como la silueta de los abetos; los pies profundamente plantados en la roca y la cabeza en el cielo. La parte más alta de mi cabeza alcanza el azul del firmamento  y las estrellas. Nunca nos encorvamos, ni de dolor, ni de servilismo, ni con el peso de los años. Cuando la tormenta, los dolores y las nieves de la existencia son demasiado pesadas, nos quebramos. Pero no nos plegamos. Cuando el dolor, semejante al hielo cortante, llega hasta nuestra savia, estallamos. Pero siempre verticalmente. Vivimos, sufrimos, amamos y morimos verticales. Perpendiculares a la roca. Rígidos, pero majestuosos. Después de nuestra muerte, siempre permanecemos en línea recta, formando líneas horizontales con la tierra. La vida y la muerte, son simples cambios de figuras geométricas."



Lucian:

-"Estás hermosa cuando hablas. He tomado ya una decisión hace tres años. Ni siquiera la muerte podrá hacer que renuncie a ti, Domnitza Roxana. Tus padres han dado su consentimiento. Dime, ¿quieres ser mi mujer?"

Domnitza:

-"Quiero, pero con una condición.".

Lucian:
-"Prometo todo lo que quieras, pero dí, por fin, que sí."

Domnitza:
- "Prométeme fidelidad. Eso es todo lo que te pido. Con fidelidad conquistaremos el cielo y la tierra."
Lucian:

-"Lo prometo ante Dios y los hombres" (contesta el maestro que llegó de la llanura)

Domnitza:

-"Es cosa sumamente grave prometer fidelidad. Es el juramento más serio de la vida. Todos los caminos están llenos de tentaciones, de esplendores y de voluptuosidades gratuitas y soberbias que no cuestan nada y se ofrecen por sí solas. Prometer fidelidad es algo terriblemente
grave. Pero no te obligo a hacerlo."

Lucian:

-" No trates de esquivarte sin cesar, como una trucha. Tendrás mi fidelidad hasta la muerte."

En el mismo momento en que Domnitza dice: "de acuerdo"; comienza a llover, como una
ráfaga de ametralladora. La lluvia golpea los cristales como si quisiera romperlos, con
pequeñas perlas de hielo, violentas como balas.
Dentro de la casa reina la oscuridad. no hay otra luz que la que procede de la vela
que está colocada debajo del icono de San Jorge, en el muro de Levante. Es demasiado débil
para alumbrar los rostros de los que se encuentran allí reunidos. La vela sólo ilumina,
en el icono, el dragón al que San Jorge atraviesa con su lanza..."


II

Todo hombre necesita convencerse de que es un sol, sin el cual nada existe. Es lo importante en la vida de un hombre. El resto no es nada, no tiene ningun valor. Sin esta confianza, el hombre se convierte en un ser realmente despreciable. Su vida es inutil. Como un astro muerto y extraviado y a quien nada conoce. (Stela acaba de confirmarle a Pantelimon) que todo lo que existe a su alrededor moriria si el no estuviera alli.


III

Querida madre.

Perdoname que te escriba de forma diferente a mis otras cartas. Estoy enamorada. Todo el universo ha desaparecido. No existe nada, aparte del hombre del que me he enamorado como una loca. Ni siquiera conozco su nombre. No se como se llama. No he oido nunca su voz. No lo he visto mas que tres veces, desde lejos, pero se que le pertenezco para la eternidad. Fuera de el, no hay ya vida para mi. Ignoro la edad que tiene y no se cual es su profesion, que hace, a que se dedica. Pero desde que le vi, se con toda seriedad que le amo. le seguire dondequiera que vaya, a todas partes. Como esposa, como amante, como esclava. Podra hacer conmigo lo que quiera. Te escribire, si el me lo permite. A partir del dia que le vi por primera vez, ya no dispongo de mi. Ya no me pertenezco a mi misma. Le pertenezco a el. Le seguire y se lo dire. de rodillas, si es necesario. No te preocupes por mi. Este donde este, vaya donde vaya, me sentire feliz a su lado.

Tu estrella



[Lo fascinante de la obra de Gheorghiu Virgil es como la novela va transformandose, como los eventos se dan vuelta en forma vertiginosa y con ese toque magnifico de dramaturgo]


viernes, 16 de noviembre de 2018

Gioconda Belli



Textura del sueño.

No he visto el día
más que a través de tu ausencia
de tu ausencia redonda que envuelve mi paso agitado,
mi respiración de mujer sola.

Hay días pienso
que están hechos para morirse
o para llorar,
días poblados de fantasmas y ecos
en los que ando sobresaltada,
pareciéndome que el pasado va a abrir la puerta
y que hoy será ayer,
tus manos, tus ojos, tu estar conmigo,
lo que hace tan poco era tan real
y ahora tiene la misma
textura del sueño.
 

Esto es amor

No recuerdo discursos contra mis débiles brazos,
guardando la exacta dimensión de tu cintura;
recuerdo la suave, exacta, lúcida transparencia de tus manos,
tus palabras en un papel que encuentro por allí,
la sensación de dulzura en las mañanas.

Lo prosaico se vuelve bello
cuando el amor lo toca con sus alas de Fénix,
ceniza de mi cigarro que es el humo
después de hacer el amor,
o el humo compartido,
quitado suavemente de la boca sin decir nada,
íntimamente conociendo que lo del uno es del otro
cuando dos se pertenecen.

No te entiendo y quisiera odiarte
y quisiera no sentir como ahora
el calor de las lágrimas en mis ojos
por tanto rato ganado al vacío,
al hastío de los días intrascendentes,
vueltos inmortales en el eco de tu risa
y te amo monstruo apocalíptico de la biblia de mis días
y te lloro con ganas de odiar
todo lo que alguna vez me hizo sentir
flor rara en un paraíso recobrado
donde toda felicidad era posible
y me dueles en el cuerpo sensible y seco de caricias,
abandonado ya meses al sonido de besos
y palabras susurradas o risas a la hora del baño.

Te añoro con furia de cacto en el desierto
y se que no vendrás
que nunca vendrás
y que si venís seré débil como no debería
y me resisto a crecerme en roca,
en Tarpeya,
en espartana mujer arrojando su amor lisiado para que no viva
y te escondo y te cuido en la oscuridad
y entre las letras negras de mis escritos
volcados como río de lava entre débiles rayas azules de cuaderno
que me recuerdan que la línea es recta
pero que el mundo es curvo
como la pendiente de mis caderas.

Te amo y te lo grito estés donde estés,
sordo como estás
a la única palabra que puede sacarte del infierno
que estás labrando como ciego destructor
de tu íntima y reprimida ternura que yo conozco
y de cuyo conocimiento
ya nunca podrás escapar.

Y sé que mi sed solo se sacia con tu agua
y que nadie podrá darme de beber
ni amor, ni sexo, ni rama florida
sin que yo le odie por querer parecérsete
y no quiero saber nada de otras voces
aunque me duela querer ternura
y conversación larga y entendida entre dos
porque sólo vos tenés el cifrado secreto
de la clave de mis palabras
y sólo vos pareces tener
el sol, la luna, el universo de mis alegrías
y por eso quisiera odíarte como no lo logro,
como sé que no lo haré
porque me hechizaste con tu mochila de hierbas
y nostalgias y chispa encendida
y largos silencios
y me tenés presa de tus manos mercuriales
y yo me desato en Venus con tormentas de hojarasca
y ramas largas y mojadas como el agua de las cañadas
y el ozono de la tierra que siente venir la lluvia
y sabe que ya no hay nubes,
ni evaporización,
ni ríos,
que el mundo se secó
y que no volverá jamás a llover,
ni habrá ya nieve o frío o paraíso
donde pájaro alguno pueda romper
el silencio del llanto.


Con los descarados toques de mi mano

Con tu cincel
de crítico descarnado y tenaz
has ido decantando
el barro de mis formas
limándome las imperfecciones
blandiendo tu cincel sin piedad.

Me reconozco en los trozos
desparramados en el suelo
Odio la perfecta estatua
que tu adoras
sobre el pedestal

por eso y por más
seré la que soy
la que es tu-ya
la que amas


Milagros

En la pantalla -mi telescopio hacia el cosmos-
-mi red de atrapar palabras-
aparece un nombre.
Alguien pensó en mí hoy. Allá lejos.
Un mensaje palpita intermitente frente a mí
como un pequeño corazón azul.
Quién te hubiese dicho Flaubert
que tu correspondencia con George Sand
pudo haber sido inmediata.
Nada de escribir a la luz de las velas.
o esperar al caballo o al cartero.


Dios te hizo hombre para mí.

Te admiro desde lo más profundo
de mi subconsciente,
con una admiración extraña y desbordada
que tiene un dobladillo de ternura.

Tus problemas, tus cosas
me intrigan, me interesan
y te observo
mientras discurres y discutes
hablando del mundo
y dándole una nueva geografía de palabras
Mi mente está covada para recibirte,
para pensar tus ideas
y darte a pensar las mías;
te siento, mi compañero, hermoso
juntos somos completos
y nos miramos con orgullo
conociendo nuestras diferencias
sabiéndonos mujer y hombre
y apreciando la disimilitud
de nuestros cuerpos.

Pintura de un sueño con sofá

Uno de mis languidos pies
entre tus manos
tus dedos fuertes recorriendo el arco
con el que me sostengo sobre la tierra
¿qué es acariciar un cuerpo
sino evadir por un instante
las leyes de la gravedad?
Un par de brazos
para que mis hombros leviten
y mi cabeza tenga un pecho
como punto de apoyo
El viejo sofá y los dos nosotros
Yo contra vos
como un tren que se detiene
en una estación en la noche
y resopla tranquilo
antes de emprender la marcha
otra vez
A veces tengo tanto cansancio de ser
De que mis palabras no digan lo que quiero
Tanta necesidad de un punto oscuro donde cerrar los ojos
y no tener que responder por nada, ni por nadie.
Sería hermoso encontrar esa habitación
con el sofá viejo
donde el arco de mi pie entre tus manos
no pesara como el engranaje de una locomotora
obligada a viajar llena de pasajeros
por un calendario implacable
Pero estamos en un mundo lleno de ruidos
y obligaciones y corazones entregados de lleno
a sus solitarios y tenaces conflictos
Vos y tus ojos viajan en otro carril
como un tren de alta velocidad
Yo que antes alegremente me acoplaba
como vagón de cola al trayecto
no quiero más
que despojarme del aluminio de mi carrocería
y dejarme caer blandamente
sobre un mullido abandono
de caricias en los pies
Quiero un viejo sofá
Un pecho donde el peso de mi cabeza
Sea el viaje
la aventura
y basta.







Protégete con palabras y árboles e invoca la memoria de mujeres antiguas.  Haz de saber que eres un campo magnético hacia el que viajarán aullando los clavos herrumbados y el oxido mortal de todos los naufragios. Ampara, pero ampárate primero Guarda las distancias Constrúyete. Cuidate Atesora tu poder Defiéndelo Hazlo por ti Te lo pido en nombre de todas nosotras.



Mis intuiciones - Clarice Lispector



"Mis intuiciones se vuelven más claras al esforzarme por trasponerlas en palabras. En este sentido, escribir me resulta una necesidad. Por un lado, porque escribir es una manera de no falsear el sentimiento (la transfiguración involuntaria de la imaginación es sólo un modo de llegar); por otra parte, escribo por incapacidad de entender si no es a través del proceso de la escritura. Si adopto un aire hermético no es sólo porque lo principal es no falsear el sentimiento, sino porque soy incapaz de trasponerlo de un modo claro sin que se falsee: falsear el pensamiento sería perder la única alegría de escribir. Así, muchas veces adopto un aire involuntariamente hermético, algo que me parece muy aburrido en los demás. Después de escribir algo, podría fríamente hacerlo más claro? Pero es que soy obstinada. Y por otro lado, respeto una cierta claridad peculiar del misterio natural, no sustituible por ninguna otra claridad. Y también creo que las cosas se aclaran solas con el tiempo; así como en un vaso de agua, una vez depositado en el fondo lo que fuere, el agua queda clara. Si alguna vez el agua no queda limpia, peor para mí. Acepto el riesgo. Acepté riesgos mucho mayores, como todo el mundo. Y si acepto el riesgo no es por libertad arbitraria o inconsciencia o arrogancia; cada día que despierto, incluso por costumbre acepto el riesgo. Siempre he tenido un profundo espíritu de aventura, y la palabra profundo aquí quiere decir innato. Este espíritu de aventura es el que me da la aproximación más imparcial y real a la vida, y de paso a la escritura."

Clarice Lispector

Mujer semilla




En luna creciente, creciendo como bruja.

Sobreponerse a la soledad, al dolor y al rechazo, es lo que hace una bruja.
Crear, amar y tener esperanza pese a todo, es lo que hace una bruja. 
Con su poder interno, con su maravillosa magia, transforma las experiencias más negativas en confianza y aprendizaje. 
La bruja sana sus heridas y crea su felicidad; encuentra la serenidad necesaria para seguir adelante.
La vida de una bruja no es una tragedia, no es un cuento de hadas con un final triste, sino una bellísima historia de redención y amor. 

Después de todo, sin luz y sin oscuridad, el corazón verdadero de una bruja no florece ni la magia sucede.

Andrea Olson

Fotografía de Perceptive Artista